Durante la celebración del congreso tecnológico MWC Shanghái 2026, ZTE Corporation ha presentado su nueva propuesta de valor enfocada en la eficiencia operativa de los procesos de IA La compañía argumenta que el interés principal de la industria tecnológica está transitando desde la simple acumulación y escala de potencia de cálculo hacia la rentabilidad y eficiencia en la generación de tokens. Para dar respuesta a esta evolución del mercado, la firma ha estructurado su oferta en una cadena completa que abarca la producción, la prestación de servicios y la circulación de estos elementos fundamentales de procesamiento.
En el ámbito de la producción de recursos computacionales, el objetivo principal es reducir el coste por unidad y mejorar el coste total de propiedad de las instalaciones. Para lograrlo, el fabricante ha desarrollado una infraestructura denominada fábrica de IA que combina capacidades de cálculo, almacenamiento y eficiencia energética. Una de las piezas clave de esta infraestructura es la solución SuperPod, un sistema diseñado a partir de una arquitectura de intercambio eléctrico ortogonal que facilita un despliegue rápido y modular en los centros de proceso de datos. Este equipo permite alojar hasta 128 procesadores gráficos por bastidor y escalar hasta un total de dieciséis mil unidades, proporcionando la base necesaria para el entrenamiento de modelos complejos y la ejecución de procesos de inferencia.
Junto a la potencia de cálculo bruta, la propuesta técnica se complementa con un sistema de equilibrio de carga global de servidores y redes sin bloqueos que coordinan de manera eficiente los diferentes grupos de procesamiento. A nivel físico, la sostenibilidad operativa se aborda mediante centros de datos diseñados para la IA equipados con fuentes de alimentación de corriente continua de alto voltaje de 800 voltios y sistemas de refrigeración líquida integral, garantizando un funcionamiento con un consumo energético contenido.
Ecosistema de gestión unificado a través de NewStart AIOS
Una vez generados los recursos, su programación y distribución requieren una plataforma de software integrada. ZTE ha introducido el sistema operativo NewStart AIOS como cimiento tecnológico para la gestión de agentes inteligentes, destacando la plataforma corporativa Co-Claw. Esta herramienta se integra de forma nativa en los terminales de la marca para facilitar flujos de trabajo automatizados y la toma de decisiones basada en datos en entornos corporativos y de investigación y desarrollo.
El alcance de este sistema operativo se extiende también al consumo. En los hogares, la empresa propone el uso de pantallas de diversos formatos que actúan como asistentes virtuales, elementos de seguridad y centros de entretenimiento permanente. Para los profesionales y usuarios individuales, el catálogo de hardware se ha renovado con teléfonos, ordenadores basados en la nube y monitores que operan bajo un paradigma nativo de IA, permitiendo adaptar las respuestas al contexto específico del trabajador. Mediante este ecosistema unificado, los operadores de telecomunicaciones y las empresas pueden estructurar modelos de negocio de ciclo cerrado basados en la comercialización de servicios de tokens.
Infraestructura de red y evolución técnica hacia el estándar 6G
La última fase de la cadena de valor es la circulación de la información, área en la que las redes de telecomunicaciones de próxima generación resultan indispensables. La corporación ha mostrado sus desarrollos en la integración de redes espaciales, aéreas y terrestres aplicables a las tecnologías 5G Avanzado y al inminente 6G, incluyendo el diseño de cargas útiles de comunicación para satélites de órbita terrestre baja.
Para superar los actuales cuellos de botella en la capacidad y cobertura de las redes, se ha expuesto el prototipo 256 TR U6G y la tecnología GigaMIMO, que aplican innovaciones algorítmicas a las telecomunicaciones nativas de IA Esta modernización de las infraestructuras de los operadores se apoya en soluciones como AIR MAX, un sistema de tres niveles orientado a la operación autónoma y la monetización de la red; y AI HI-NET, concebida para ofrecer un acceso computacional seguro y de muy alta velocidad sin pérdida de paquetes de datos. A esto se suma el continuo despliegue de redes ópticas urbanas con capacidades de diez gigabits.
Finalmente, la integración transversal de algoritmos en la conectividad permite a la compañía habilitar nuevos escenarios de uso, tales como sistemas de llamadas con asistentes integrados, servicios de red móvil priorizados y plataformas conjuntas de comunicación y detección orientadas a la incipiente economía de baja altitud.



