ZincFive lanza un kit para rejuvenecer los SAIs basándose en la tecnología de níquel-zinc

Nueva opción para centros de datos: sustituir baterías de plomo-ácido por una alternativa más duradera sin cambiar los armarios existentes.
5 de mayo, 2026

El aumento de las demandas energéticas en los centros de datos presiona a sus operadores para mejorar la fiabilidad operativa, reducir los costes y cumplir con los objetivos de sostenibilidad medioambiental marcados por las normativas. Pese a estos requerimientos, gran parte de los sistemas de alimentación ininterrumpida instalados a nivel mundial se basan todavía en baterías tradicionales de plomo-ácido reguladas por válvula. Reemplazar por completo estos sistemas de almacenamiento introduce costes elevados, complejidad técnica y riesgos operativos. Lo que aboca a muchos responsables de tecnologías de la información a mantenerse atados a ciclos de renovación cortos, generalmente de entre 5 y 7 años.

Aunque las tecnologías de iones de litio representan una alternativa viable para los despliegues de nueva construcción, su implementación en entornos ya operativos resulta compleja debido a los exigentes requisitos de infraestructura y a las rigurosas consideraciones de seguridad. Para dar respuesta a esta situación del mercado, la empresa ZincFive ha presentado un nuevo conjunto de adaptación denominado NiZn Retrofit Kit. Mediante unos diseños estandarizados y compatibles con las arquitecturas trifásicas comunes, este producto permite sustituir las baterías de plomo-ácido por tecnología de níquel-zinc en infraestructuras críticas sin necesidad de cambiar los armarios físicos, alterar el diseño de los sistemas ni interrumpir las operaciones en curso.

Al transformar las actualizaciones en un modelo de implementación preconfigurado y escalable, se simplifican las instalaciones y se reducen los costes asociados tanto al despliegue como al mantenimiento continuo. Al eliminar el riesgo de fuga térmica propio de otras opciones químicas y mejorar las métricas de sostenibilidad corporativa. Esta solución ofrece una vía práctica para extender la vida útil de los acumuladores hasta los quince años. Desde la dirección ejecutiva de la compañía señalan que este enfoque supone una evolución significativa para la modernización energética, ya que reduce la frecuencia de mantenimiento y el coste total de propiedad en espacios con grandes limitaciones físicas sin renunciar al rendimiento.

Con este lanzamiento estratégico, el fabricante amplía su mercado potencial hacia el ciclo de reemplazo de sistemas de almacenamiento en instalaciones ya operativas, y trasciende el segmento de las infraestructuras de nueva creación para dirigirse directamente a los gestores que buscan de forma activa alternativas seguras a los acumuladores de vida útil reducida.