A principios de este mismo año 2026, Marc Ginjaume, Carlos Andion y Juan Dávila fundaron Walter, una empresa emergente centrada en proporcionar servicios de gestión de tecnologías de la información, con el propósito de resolver las dificultades logísticas que experimentan las organizaciones en crecimiento al proporcionar material a plantillas distribuidas globalmente, un proceso que tradicionalmente consumía semanas y generaba vulnerabilidades en los sistemas corporativos. Para dar respuesta a dicho reto, la nueva compañía estructuró un modelo que centraliza la financiación del hardware, el soporte técnico y las herramientas de protección digital en un entorno unificado.
La plataforma que ha desarrollado permite a firmas tecnológicas de entre 50 y 1.000 trabajadores, entregar dispositivos en más de 150 países en un plazo de 48 horas. Para lograr esta inmediatez, Waltyer se apoya en una infraestructura que agrupa a más de 300 socios certificados en distintas regiones. El sistema proporciona a los responsables de compras del sector informático una visibilidad inmediata sobre cada petición, integrando mecanismos de validación y un seguimiento detallado para controlar la operativa sin depender de intermediarios externos.
Desde el momento de la entrega, los equipos incorporan herramientas de ciberseguridad configuradas por defecto que logran disminuir hasta en un 80% los riesgos habituales en la puesta en marcha de los equipos. Los ordenadores se envían con soluciones de gestión de dispositivos móviles y de detección de amenazas en los terminales, ya operativas antes de que el empleado realice su primer acceso.
En Walter también están desarrollando agentes de IA para perfeccionar la asistencia al usuario, con el objetivo de que los administradores de sistemas puedan adquirir equipos informáticos, controlar el inventario, o registrar incidencias sin abandonar aplicaciones corporativas de comunicación interna como Slack o Teams.
En sus primeros cuatro meses de operaciones, la firma ha logrado superar los doscientos cincuenta mil euros de facturación mensual y prevé alcanzar los tres millones al cierre del año. Estas métricas financieras se apoyan en una cartera inicial de más de una treintena de corporaciones en fase de expansión, entre las que se encuentran Orbio AI, Murphy AI, Bizaway, Sateliot, Amphora y PropHero. Los responsables de estas compañías, inmersas en planes para duplicar su tamaño a corto plazo a nivel global, apuntan que centralizar las adquisiciones de equipos a escala internacional resulta fundamental para mitigar la complejidad y reducir el riesgo operativo asociado al incremento de la plantilla.
Como parte de su estrategia de internacionalización más reciente, la startup tecnológica ha empezado su despliegue comercial en el mercado estadounidense con la incorporación de un directivo local. Durante este último mes, la nueva delegación de la empresa en los Estados Unidos ya ha empezado a prestar servicio a sus primeros usuarios en la región, sumando a su base de clientes a organizaciones de dicho país como ProsperAI y Didit.



