Veo 3: la IA de Google para generar vídeo, la preferida por los influencers

La presentación de este nuevo modelo que le hace la competencia al Sora de OpenAI ha generado entusiasmo entre influenciadores tecnológicos, que la ven como el futuro del cine por su capacidad de crear imágenes, sonido y narrativa desde un solo prompt, cuestionando el futuro de los efectos visuales tradicionales.
23 de mayo, 2025

Google introdujo Veo 3 en la tercera semana de mayo de 2025, acompañándolo de herramientas complementarias como Flow e Imagen 4. Su objetivo declarado es simplificar la creación audiovisual mediante un motor capaz de generar escenas completas (incluida la pista de audio) sin intervención posterior. Pocos días después, la plataforma de análisis de redes sociales de GlobalData registró un notable incremento de menciones en X (antes Twitter), lo que refleja la rápida repercusión del anuncio entre los perfiles más influyentes del sector.

Los datos recopilados por GlobalData indican que este grupo de usuarios valora, la dificultad creciente para distinguir entre contenido real y sintético. A su juicio, el sistema se convierte en un aliado que agiliza la producción y amplía las posibilidades narrativas, aspectos cruciales para los equipos de creatividad y para los responsables de compras que buscan reducir plazos y costes.

El análisis de GlobalData muestra un sentimiento predominantemente optimista. Ingenieros, curadores de contenidos y especialistas en ciberseguridad destacan la inmediatez con la que Veo 3 genera secuencias con diálogo, música y efectos ambientales coherentes. En su opinión, esta característica abre la puerta a nuevas formas de contar historias al permitir iteraciones casi instantáneas sobre guiones y diseños conceptuales.

No obstante, la misma precisión con la que la herramienta simula la realidad suscita preguntas de índole ética y profesional. Algunos creadores ya reconocen que la tecnología plantea retos de veracidad y autenticidad: si el espectador no puede detectar el artificio, la industria deberá reforzar los mecanismos de transparencia y atribución para mantener la confianza del público.

Más allá de la reacción inmediata, los influenciadores coinciden en que el uso de IA generativa podría modificar la cadena de valor del sector audiovisual. Prevén la sustitución progresiva de procesos de CGI tradicionales por flujos de trabajo centrados en modelos como Veo 3, capaces de ofrecer miles de horas de metraje provisional antes de que un director seleccione la versión definitiva. Esta perspectiva sugiere un cambio en la estructura de los presupuestos: la inversión podría desplazarse de los departamentos de efectos visuales a la capacitación de equipos en sistemas de inteligencia artificial.

La función de audio nativo incorporada al modelo, sumada a la herramienta colaborativa Flow, refuerza el argumento de eficiencia. Al combinar guion, imagen y sonido en una misma iteración, los creadores ahorran pasos de posproducción y minimizan la necesidad de recursos externos. Según GlobalData, la convergencia de todas estas capacidades explica el entusiasmo generalizado y la convicción de que el método de trabajo dominante en la industria se reescribirá a corto plazo.

Para los responsables de TI y adquisiciones tecnológicas, el auge de Veo 3 obliga a repensar las estrategias de inversión. Si las previsiones sobre la rápida adopción de la IA en cine y publicidad se materializan, las organizaciones deberán equilibrar la incorporación de estos motores con políticas de control de calidad y de propiedad intelectual. El desafío reside en aprovechar el potencial creativo sin sacrificar la transparencia ni la seguridad de los contenidos.

En todo caso, la respuesta de la comunidad profesional actúa como un termómetro fiable: cuanto mayor es la confianza demostrada por los influenciadores en las posibilidades de la herramienta, mayor será la presión para que los estudios y agencias exploren pilotos y pruebas de concepto. Las decisiones que se tomen ahora marcarán la dirección de la producción audiovisual en la segunda mitad de la década.