Vehículos definidos por software se convierten en la principal prioridad del sector automotriz

La prioridad del sector automotriz es la transición a vehículos definidos por software, con cambios técnicos y retos en organización, talento y métodos de ingeniería.

La transición a los vehículos definidos por software (SDV) ya es la prioridad estratégica número uno para una parte significativa de la automoción. Así lo recoge el Software-Defined Vehicles Adoption Report 2026 de IoT Analytics, que señala que el 45% de los fabricantes de automóviles (OEMs) y de los proveedores encuestados sitúan este cambio en lo más alto de su agenda. Incluso por delante de ámbitos que en los últimos años han concentrado buena parte del discurso tecnológico del sector, como los ADAS (sistemas avanzados de asistencia a la conducción) y los vehículos eléctricos.

El concepto de SDV apunta a un vehículo cuya evolución funcional depende, en gran medida; del software. En términos prácticos, implica que la lógica de control, las funciones digitales y parte de la diferenciación del producto pasan a gestionarse como una plataforma: con ciclos de actualización continuos, capacidad de introducir mejoras tras la entrega y una arquitectura preparada para incorporar nuevas funcionalidades de manera más ágil.

El informe se apoya en una encuesta a más de 80OEMs y proveedores, complementada con entrevistas a expertos, para caracterizar el grado de avance y los principales bloqueos. Desde IoT Analytics, su dirección interpreta que la prioridad del SDV se ha convertido en un foco tecnológico central en los fabricantes, aunque la velocidad de ejecución no es homogénea. La misma investigación identifica a compañías de perfil más “nativo digital”, como Tesla y Rivian, y a varios fabricantes chinos (entre ellos BYD y NIO) como actores que avanzan con mayor rapidez, mientras que parte de los grupos tradicionales se enfrentan a brechas relevantes tanto en arquitectura como en organización.

Ese diferencial no se explica solo por la disponibilidad de componentes o por decisiones aisladas de producto, sino por la forma en la que se concibe el vehículo desde el inicio. En la lectura del informe, el salto a SDV implica adoptar lo que IoT Analytics denomina “ingeniería impulsada por software”: un enfoque en el que el diseño del coche se apoya en capacidad de cómputo en la nube y en técnicas de inteligencia artificial ya en la fase de concepción, incluyendo el diseño de la arquitectura del vehículo.

IoT Analytics sitúa el debate más allá de las aplicaciones dentro del coche y lo traslada a la manera en que se diseña la ingeniería, apoyándose en nube e IA para escalar el entrenamiento necesario de modelos. En ese marco aparece también el concepto de AIDV (vehículos definidos por inteligencia artificial), entendido como una evolución desde plataformas de software actuales hacia vehículos cuyo comportamiento y toma de decisiones dependen en mayor medida de sistemas basados en IA, con el objetivo final de acercarse a capacidades de autonomía más avanzadas. El informe vincula esta progresión con la capacidad de entrenar y validar modelos a escala, algo que requiere recursos computacionales y procesos de desarrollo que no encajan del todo con las prácticas históricas de la industria.

Arquitectura zonal y nube híbrida, dos ejes del cambio técnico

En el plano de la electrónica y la arquitectura del vehículo, el informe describe un giro estructural: el paso desde diseños distribuidos o por dominios a arquitecturas zonales. En un esquema zonal, la electrónica se organiza por “zonas” físicas del coche y se consolida el control en unidades más centralizadas, reduciendo la dispersión de módulos y cableado.

Más del 90% de los OEMs declara estar comprometido con una arquitectura zonal, y el 80% afirma haber iniciado ya la migración. IoT Analytics atribuye este movimiento a ventajas operativas y de fabricación: menor complejidad del cableado, reducción de peso y mejoras de eficiencia en el proceso industrial. Para los responsables de TI y de compras tecnológicas, el matiz clave es que la arquitectura del vehículo condiciona la capacidad de desplegar software de forma uniforme y de mantenerlo durante el ciclo de vida, algo que se vuelve crítico en un SDV.

El segundo eje es la integración del vehículo con la nube, un habilitador que el informe considera esencial para el modelo SDV. En este ámbito, la actualización remota del software cobra protagonismo: las actualizaciones OTA (es decir, la instalación de software y mejoras sin pasar por taller, a través de la conectividad del vehículo) se posicionan como el principal caso de uso de la nube.

El 73% de los OEMs y el 71% de los proveedores identifican las actualizaciones OTA como la función más relevante de la integración vehículo-nube. Sin embargo, el informe también constata que la seguridad y el control de cargas críticas siguen pesando en la estrategia tecnológica: la mayoría de las organizaciones no trasladan esos procesos a nubes públicas de forma generalizada.

El 91% de los OEMs espera que las cargas de software críticas permanezcan en servidores on-premises o en nube privada, frente a entornos de nube pública, por motivos de seguridad. El resultado es un enfoque de nube híbrida en el que conviven servicios conectados y capacidades en la nube con un perímetro más controlado para componentes y procesos considerados sensibles, un punto que condiciona decisiones de arquitectura, proveedores y gobernanza del dato.

Junto a los componentes técnicos, el informe subraya que la transición a SDV es también un cambio organizativo. La adopción de nuevas arquitecturas y ciclos de software continuos requiere habilidades que no siempre están disponibles dentro de los equipos, además de un cambio cultural hacia prácticas más cercanas al desarrollo de software que a la ingeniería tradicional del automóvil.

El 18% de los OEMs encuestados señala la falta de capacidades internas como uno de los principales obstáculos para avanzar. Para mitigar ese déficit, IoT Analytics observa un uso creciente de IA generativa como apoyo en fases de desarrollo y validación del software. En términos operativos, esto se traduce en herramientas que pueden acelerar tareas de programación, revisión o pruebas, aunque el informe lo encuadra como una respuesta a la escasez de competencias y a la necesidad de mantener el ritmo de evolución del producto.

En conjunto, el Software-Defined Vehicles Adoption Report 2026 dibuja una industria que reordena prioridades y reconfigura su base tecnológica para tratar el coche como una plataforma actualizable. El grado de compromiso declarado con la arquitectura zonal, la preferencia por estrategias de nube híbrida y la identificación de brechas organizativas sugieren que el foco ya no está únicamente en incorporar nuevas funciones, sino en construir las capacidades (técnicas y humanas) que permitan sostenerlas a escala.