El algoritmo de encriptación Argon2 fue concebido para proteger contraseñas de acceso a servicios online; cuando un usuario se registra en un servicio online, la práctica correcta consiste en que los servidores de autenticación a dicho servicio no almacenen la contraseña directamente. En su lugar, transforman la contraseña mediante una función criptográfica y guardan el resultado que da, que se compara con el mismo resultado, pasado por el mismo algoritmo, cuando el usuario vuelve a iniciar sesión.
Lo interesante de Argon2 y que lo diferencia de otros algoritmos que persiguen el mismo fín (y que le dio el triunfo en la Password Hashing Competition de 2015) es que está concebido para que probar millones de contraseñas rápidamente resulte muy caro para un atacante en términos de uso de memoria para la realización de los cálculos. De esta forma, se limita en gran medida la ventaja operativa que los atacantes obtienen al emplear infraestructuras basadas en procesadores gráficos de gran potencia.
Argon2id es una versión híbrida que sigue el enfoque de Argon2i para la primera mitad del recorrido de la memoria (acceso a la matriz de memoria en un orden independiente de la contraseña para resistir ataques side-channel), y el Argon2d (acceso a la matriz de memoria en orden dependiente de la contraseña para reducir la posibilidad de ataques TMTO, aún a costa de facilitar ataques side-channel) para los recorridos posteriores.
Recientemente, la empresa Specops Software (integrada en Outpost24) ha publicado un estudio sobre la resistencia del algoritmo de cifrado Argon2id frente al hardware de descifrado moderno. Para evaluar esta variante, que constituye la opción recomendada para propósitos generales, los investigadores de la firma emplearon un equipo compuesto por ocho tarjetas gráficas Nvidia RTX 5090 mientras que, en paralelo, analizaron el rendimiento de un único procesador para servidores AMD EPYC con el objetivo de contrastar los datos.
Las métricas obtenidas durante las pruebas de rendimiento confirmaron la solidez de este método de protección de credenciales. Los resultados reflejan que Argon2id reduce drásticamente la ventaja de las tarjetas gráficas potentes al resultar aproximadamente 451 millones de veces más lento de vulnerar que SHA256.
Trasladado a un escenario práctico, una clave que requeriría un solo segundo para ser descifrada bajo el estándar SHA256 exigiría más de 14 años de procesamiento continuo bajo el algoritmo Argon2id. Esto provoca que los intentos de averiguar contraseñas robustas y aleatorias mediante ataques de fuerza bruta resulten inviables si se utilizan únicamente entornos basados en tarjetas gráficas.
A pesar de la robustez demostrada ante los procesadores gráficos, los analistas registraron un comportamiento destacable al emplear la herramienta mdxfind en el procesador de servidor AMD EPYC, cuyo valor en el mercado se sitúa en unos 2.100 dólares. Dicho procesador alcanzó una velocidad de 730 hashes por segundo, superando los 490 hashes por segundo que registró el conjunto de ocho tarjetas gráficas de altas prestaciones.
Con esto, un servidor de bajo coste logró superar la velocidad de procesamiento del equipo de tarjetas gráficas, lo que demuestra que un atacante resuelto, puede tener en sus manos herramientas que le permitan descifrar claves de acceso.
Este escenario pone de manifiesto que las defensas criptográficas presentan límites definidos en la actividad diaria de las organizaciones. El algoritmo no ofrece protección si el atacante ya dispone de la contraseña debido a una filtración previa, un ataque de suplantación de identidad o una infección por código malicioso diseñado para el robo de información.
El análisis concluye que el cifrado fuerte no elimina el riesgo frente a contraseñas ya filtradas o débiles, por lo que debe integrarse en una estrategia más amplia. Como pauta complementaria para dificultar la tarea de los atacantes, el estudio recomienda establecer una longitud mínima de contraseña de 15 caracteres.
Desde la dirección de producto de Specops Software explican que este algoritmo representa un paso adelante real que encarece los ataques de fuerza bruta en comparación con sistemas más antiguos, pero recuerdan que una mayor dificultad no significa que sea imposible de romper. Bajo su criterio, los métodos de cifrado robustos deben combinarse con normativas internas que impidan de forma efectiva la utilización de claves predecibles o que ya hayan sido expuestas de manera pública.
Coincidiendo con esta investigación, la compañía ha actualizado su servicio de protección bloqueando más de 60 millones de nuevas credenciales comprometidas. Esta solución orientada a mitigar el impacto de las contraseñas vulneradas ayuda a las empresas a vetar credenciales expuestas dentro del entorno de Active Directory.
Los nuevos registros añadidos proceden de la red de sistemas señuelo de la propia firma y de diversas fuentes de inteligencia de amenazas. El servicio realiza comprobaciones continuas de las contraseñas frente a las bases de datos de filtraciones conocidas, lo que permite a las organizaciones identificar las claves expuestas e instar a los usuarios a modificarlas antes de que sean utilizadas en perjuicio de la organización.
