Tria Technologies (perteneciente a Avnet y dedicada al diseño y la fabricación de tarjetas informáticas, sistemas y soluciones HMI embebidas), ha incorporado a su catálogo dos nuevos módulos COM (Computer-on-Modules) en formato Qseven. Se trata de los modelos TRIA-Q7-ASL y TRIA-Q7-ALN, concebidos para asegurar la continuidad de los diseños basados en Q7 durante un periodo que se extiende como mínimo hasta el año 2034, con la posibilidad de ampliar ese horizonte de disponibilidad hasta 2039. Con esta ampliación de la vida comercial de los módulos, el estándar Q7 se sitúa como una opción para proyectos de ciclo largo en los que la estabilidad del suministro es un requisito clave.
Los nuevos módulos se apoyan en dos plataformas de Intel, Amston Lake y Alder Lake N, integradas en el formato Q7. El TRIA-Q7-ASL incorpora procesadores de la serie Atom x7000RE/C. Mientras que el TRIA-Q7-ALN es compatible con las series Atom x7000E, Core i3 y N de Intel, lo que permite cubrir distintas necesidades de capacidad de proceso dentro de una misma familia de productos. Ambos módulos pueden configurarse con hasta ocho núcleos de CPU y gráficos Intel UHD basados en arquitectura Xe, de forma que se puedan abordar aplicaciones que requieren procesamiento paralelo y capacidades gráficas avanzadas. Los módulos TRIA-Q7-ASL y TRIA-Q7-ALN combinan hasta ocho núcleos x86, gráficos Intel UHD y soporte para varias gamas de procesadores Intel en un único formato Q7 2.1.
En el apartado de prestaciones gráficas y de visualización, cada módulo admite la conexión de hasta tres pantallas 4K independientes, lo que facilita la implementación de sistemas de señalización digital, paneles de control o interfaces de usuario avanzadas. La memoria se basa en LPDDR5 de alta velocidad, con una capacidad máxima de 32GB, orientada a aplicaciones que requieren una elevada carga de datos o múltiples procesos concurrentes. El conjunto de interfaces incluye USB 3.1, PCI Express Gen3 y almacenamiento eMMC 5.1, integrados en un módulo Q7 2.1 diseñado para optimizar el consumo energético y contener los costes de la solución. Además, tanto el TRIA-Q7-ASL como el TRIA-Q7-ALN incorporan conectividad Gigabit Ethernet basada en el controlador Intel i226, con un ancho de banda de hasta 2,5GbE.
Más allá de las especificaciones puramente técnicas, Tria destaca que estos módulos se han diseñado pensando en la continuidad de los desarrollos ya existentes. La compañía subraya que los arquitectos de sistemas, ingenieros de diseño y desarrolladores pueden incrementar de manera significativa el rendimiento de sus equipos manteniendo los diseños de base construidos sobre Q7, de modo que las actualizaciones o cambios de requisitos no obligan a replantear por completo la plataforma hardware.
En términos de segmentación por aplicaciones, los nuevos módulos Q7 se ofrecen con SoC de dos, cuatro y ocho núcleos para ajustarse a distintos perfiles de carga de trabajo. Están dirigidos a sistemas como terminales en puntos de venta, controladores de señalización digital y soluciones HMI utilizadas en equipos médicos, sistemas de transporte, entornos IoT y automatización industrial.
El módulo Q7-ASL incorpora además características específicas para entornos exigentes. Este modelo se ha concebido para operar en un rango de temperatura extendido, desde -40°C hasta +85°C, lo que lo hace adecuado para sistemas expuestos a condiciones ambientales más severas. Está igualmente orientado a un funcionamiento continuo, 24 horas al día y siete días a la semana, condición habitual en sistemas industriales, de transporte o de infraestructuras críticas, donde se requiere estabilidad operativa prolongada.
Para facilitar la adopción de estos módulos en nuevos proyectos, Tria proporciona una plataforma de desarrollo Q7 2.1 destinada a la evaluación y al diseño con los dos modelos presentados. La empresa dispone también de un kit de inicio listo para usar que reduce la complejidad de la integración de los módulos en los sistemas finales y acorta los plazos de validación. La plataforma de desarrollo Q7 2.1 y el Starterkit asociado están orientados a que los equipos de ingeniería puedan evaluar e integrar los módulos TRIA-Q7-ASL y TRIA-Q7-ALN con mayor rapidez y menor esfuerzo de diseño propio.
Markus Mahl, Senior Product Manager de Tria Technologies señaló: “Estamos orgullosos de prolongar la vida útil de este conocido estándar COM. Los arquitectos de sistemas, los ingenieros de diseño y los desarrolladores pueden aumentar el rendimiento del sistema de forma significativa sin cambiar sus diseños ya existentes basados en Q7. Como resultado de ello, sus sistemas pueden admitir actualizaciones, cambios de las especificaciones y de las necesidades sin rediseñarlos por completo, por lo que ahorran tiempo y costes además de garantizar la fiabilidad a largo plazo”.
Dentro de su gama de productos Q7, Tria ofrece módulos que pueden emplearse como soluciones plug-and-play en combinación con tarjetas portadoras estándar o con diseños de tarjeta a medida, en función de los requisitos concretos de cada proyecto.



