El trabajo híbrido se consolida como clave para recuperar talento a tiempo parcial y mejorar la productividad

Un estudio global de IWG sitúa la flexibilidad como palanca para atraer y retener a trabajadores a tiempo parcial, con el coste del desplazamiento como principal freno y efectos potenciales sobre la productividad y la disponibilidad de mano de obra cualificada.
24 de septiembre, 2025
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El nuevo estudio de International Workplace Group (IWG), plataforma global de espacios de trabajo flexibles con marcas como Spaces y Regus; analiza el papel del trabajo híbrido (la combinación de presencialidad y remoto, con mayor margen para elegir dónde se desempeña la jornada) en la recuperación de mano de obra y la mejora del rendimiento. El informe destaca el potencial del modelo híbrido para aumentar la productividad y volver a incorporar talento cualificado, con un dato inicial relevante: el 44% de quienes trabajaron a tiempo parcial se plantea regresar si dispone de flexibilidad.

En el contexto español, la dimensión del colectivo condiciona las decisiones de gestión de personas. Más de tres millones de profesionales trabajan a tiempo parcial en España, alrededor del 13,5% de la fuerza laboral según la EPA del segundo trimestre de 2025, por lo que sus necesidades se han convertido en una variable a considerar a la hora de sostener el crecimiento y evitar rotación. El estudio recoge una advertencia: el 49% de los encuestados se plantearía dejar de trabajar por completo si pierde la opción de un esquema flexible.

Las exigencias de presencialidad diaria y los trayectos extensos detonan movimientos laborales. Un 31% de los trabajadores a tiempo parcial obligados a acudir a la oficina todos los días ya busca otro puesto, mientras que el 55% abandonaría su empleo si debe desplazarse largas distancias cada semana. La presión no es solo operativa, también económica: el 40% de los actuales trabajadores a tiempo parcial afirma que dejaría de trabajar si tuviera que acudir a diario a una oficina en el centro de la ciudad.

En el lado opuesto, la flexibilidad actúa como incentivo de retorno y de ampliación de jornada. El 55% volvería al trabajo si pudiera acogerse a patrones flexibles y el 57% vería más atractivo regresar a la oficina si pudiera hacerlo en espacios de trabajo más cercanos a su domicilio. Además, un 63% de los actuales trabajadores a tiempo parcial se plantearía aumentar sus horas si el trabajo fuese más flexible. Entre los profesionales de mayor edad, el empleo a tiempo parcial se valora como mecanismo para prolongar la vida laboral: el 45% señala que este formato le ha permitido retrasar la jubilación.

El coste del desplazamiento como barrera de permanencia y retorno

El estudio identifica el precio del transporte como un obstáculo crítico para la reincorporación y la continuidad. Cuatro de cada diez antiguos trabajadores a tiempo parcial (41%) citan el gasto en desplazamientos como motivo para no volver, y el 44% de quienes hoy trabajan a tiempo parcial considera que el encarecimiento del transporte dificulta justificar económicamente seguir trabajando. Este impacto económico se suma a la fatiga asociada a los trayectos prolongados, configurando un freno directo a la participación laboral de este grupo.

Mark Dixon, CEO de International WorkplaceGroup, explica«Los altos costes de transporte, combinados con una flexibilidad limitada, suponen un reto para muchos trabajadores a tiempo parcial. Al ofrecer una mayor flexibilidad sobre cómo y dónde se trabaja, las empresas no solo pueden retener a estos valiosos profesionales, sino también atraer de nuevo a personas con talento al mercado laboral. Dado que los empleados a tiempo parcial representan una proporción significativa de la fuerza laboral, su impacto en la productividad global es considerable.”