Las organizaciones que integran de manera estructurada herramientas como GitHub Copilot han observado incrementos de productividad de entre el 25% y el 30%. Tokiota, empresa española especializada en soluciones basadas en IA y socio de Microsoft; ha recopilado estos datos tras incorporar la IA generativa como un miembro más del equipo de desarrollo.
La baja implantación en los equipos, unida a la resistencia al cambio y a la ausencia de métricas, se mantiene como el principal cuello de botella. Muchos desarrolladores (sobre todo los perfiles más veteranos) desconfían de la utilidad real de estas herramientas o las usan de forma esporádica, fuera del flujo de trabajo habitual.
Para revertir esta tendencia, Tokiota recomienda establecer indicadores concretos (por ejemplo, emplear la IA de tres a cinco veces en cada tarea) que obliguen a los profesionales a interactuar con la tecnología y comprobar su aportación al proyecto. La compañía ha comprobado que, una vez superada la fase de prueba, los equipos mantienen el nuevo hábito y perciben el ahorro de tiempo como parte de su rutina.
La calidad de los resultados depende directamente de la precisión de los prompts y del contexto funcional y técnico que se proporcione al modelo de IA. Instrucciones detalladas y pautas corporativas ayudan a estandarizar el código generado y facilitan su revisión automática, de modo que los desarrolladores pueden concentrarse en los problemas más complejos.
Asignar un arquitecto especializado en IA acelera la capacitación interna y asegura que las herramientas se integren sin fricciones en los procesos ágiles existentes. Este rol actúa como enlace entre negocio y tecnología, adapta las soluciones al ecosistema de la empresa y mide su impacto.
Más allá de la generación de código, la IA ya se emplea en el diseño automático de pruebas, la redacción de informes de calidad, la elaboración de backlogs y la detección y corrección temprana de errores. Su contribución resulta especialmente valiosa en las tareas de Quality Assurance, donde define criterios de aceptación basados en reglas claras y valida el software antes de su entrega.
Al disminuir la carga manual, estas técnicas facilitan la modernización de aplicaciones heredadas y su integración con sistemas actuales, liberando recursos para iniciativas estratégicas.
Con sede en España desde 2012, Tokiota cuenta con más de 150 empleados y presta servicio a unas 120 organizaciones de sectores como energía, infraestructuras y banca, aportando su experiencia en IA, nube e infraestructuras securizadas.



