Toda la serie de ordenadores industriales Arm de Moxa obtiene la certificación de seguridad IEC 62443

La firma amplía la certificación de ciberseguridad a toda la serie UC, reforzando el diseño seguro y facilitando el cumplimiento de las normativas internacionales.
29 de julio, 2026
Digital inside_ Arm de Moxa_certificacion de seguridad IEC 62443

Diversas normativas de ciberseguridad a nivel internacional están transformando la protección de los entornos industriales desde una práctica voluntaria a un requisito imprescindible. Ejemplos de esta tendencia legislativa son la Ley de Ciberresiliencia de la Unión Europea, cuya plena aplicación está prevista para finales de 2027, o el esquema de etiquetado para el Internet de las Cosas implantado en Japón en 2025. Aunque estas regulaciones presentan lógicas diferencias geográficas, comparten un núcleo técnico fundamentado en los estándares de la norma IEC 62443, lo que en la práctica incrementa el escrutinio sobre el nivel de madurez en ciberseguridad de toda la cadena de suministro por parte de los responsables de compras de tecnología.

En respuesta a esta demanda de cumplimiento normativo, el fabricante Moxa ha ampliado la certificación IEC 62443-4-2 de nivel de seguridad 2 a toda su gama de ordenadores de la serie UC con arquitectura Arm de 64 bits. Este movimiento supone una expansión técnica respecto al hito que la empresa alcanzó en 2023, cuando su modelo UC-8200 se convirtió en el primer dispositivo del mundo en obtener dicha validación. Los nuevos equipos certificados funcionan con el sistema operativo seguro Moxa Industrial Linux 4, estableciendo una base uniforme para el tratamiento de datos y el despliegue de aplicaciones en el extremo de la red.

Esta homologación, expedida por la entidad independiente especializada en certificación DEKRA, avala que los dispositivos han sido desarrollados bajo un enfoque de seguridad desde el diseño inicial. Los responsables de la firma certificadora encargada del proceso apuntan que la norma proporciona un marco internacional claro para evaluar las capacidades defensivas de los componentes de control industrial, lo que en última instancia ayuda a los desarrolladores de infraestructura a reforzar la ciberresiliencia de sus catálogos y a generar una mayor confianza comercial.

En el aspecto puramente técnico, los ordenadores homologados incorporan herramientas de diagnóstico y medidas como la autenticación mediante raíz de confianza anclada en el hardware y el arranque seguro, ambas destinadas a impedir ciberataques y manipulaciones no autorizadas. A esto se suman funciones de recuperación automática, arquitecturas de sistema dual para maximizar la disponibilidad de los procesos de fabricación y mecanismos de protección de red concebidos para reducir la superficie de ataque.

Contar con estas validaciones previas permite a los fabricantes de maquinaria y a los integradores acelerar sus procesos de homologación y reducir el riesgo de los proyectos. Según la dirección técnica del fabricante asiático de los equipos, iniciar un despliegue sobre una base validada libera a los departamentos de ingeniería de la carga que supone el diseño de las normativas de seguridad, permitiéndoles centrar sus recursos corporativos en la implementación rápida de aplicaciones y en la mejora de la operativa diaria.

La familia de equipos cubiertos por este anuncio abarca diferentes formatos para adaptarse a las necesidades heterogéneas de las infraestructuras críticas. La certificación engloba desde ordenadores compactos de doble núcleo hasta plataformas orientadas a la agregación de datos con múltiples interfaces. Entre los modelos concretos se incluyen las series UC-1200A y UC-2200A en un formato industrial de tamaño reducido, añadiendo la segunda opciones de conectividad LTE. Para necesidades de comunicación inalámbrica de mayor ancho de banda, la serie UC-3400A combina LTE y Wi-Fi, mientras que la serie UC-4400A incorpora conectividad 5G junto con opciones de Wi-Fi 6E o LTE. Finalmente, la serie UC-8600A se orienta a la agregación masiva de datos en planta, disponiendo de diversas opciones de conexión inalámbrica.

Todos estos modelos cuentan además con un compromiso de mantenimiento de la seguridad de diez años para su sistema operativo, un factor que garantiza la protección a largo plazo y ayuda a minimizar los costes operativos imprevistos durante el ciclo de vida de las instalaciones.