Telefónica ha presentado los resultados financieros correspondientes al primer semestre de 2026, reflejando un incremento interanual en sus principales indicadores. Durante los 6 primeros meses del año, la compañía ha registrado unos ingresos de 16.392 millones de euros, lo que representa un aumento del 1,7% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Por su parte, el beneficio bruto de explotación (EBITDA) ajustado ha experimentado un crecimiento del 3,8%, situándose en 5.768 millones de euros. Mientras que el beneficio neto ajustado de las operaciones continuadas ha alcanzado los 954 millones de euros.
Esta evolución ha motivado una actualización de las previsiones de la operadora para la segunda mitad del ejercicio. La dirección de Telefónica ha revisado al alza su objetivo de flujo de caja operativo ajustado tras arrendamientos (OpCFaL ajustado), proyectando ahora un crecimiento superior al 3% en términos constantes. El resto de las metas financieras trazadas por la corporación continúan vigentes, incluyendo un aumento de ingresos y EBITDA ajustado de entre el 1,5% y el 2,5%, y una ratio de inversión sobre ingresos cercana al 12%. Los máximos responsables de la firma han señalado que la evolución del segundo trimestre constata la correcta ejecución de su plan estratégico, destacando el flujo de caja operativo como la métrica fundamental para evaluar el núcleo del negocio en el sector de las telecomunicaciones. En paralelo, se ha confirmado la retribución al accionista con un dividendo en efectivo de 0,15€ por acción correspondiente al presente ejercicio, cuyo abono se materializará en junio de 2027.
Centrando el análisis en el segundo trimestre, la facturación ha ascendido a 8.265 millones de euros, lo que supone un avance del 3% en tasa de cambio real. El negocio residencial ha aportado 4.885 millones de euros, mostrando un incremento interanual del 5,6% y constituyendo la principal fuente de ingresos del grupo. De manera paralela, el segmento destinado a empresas (B2B) ha experimentado una notable subida del 9,5%, alcanzando los 2.022 millones de euros. Esta progresión contrasta con la rama mayorista, que ha sufrido una contracción del 12,4%, hasta los 1.358 millones. A nivel de resultado neto trimestral, la operadora ha reportado 73 millones de euros de beneficio, una cantidad que refleja el impacto de una provisión de 265 millones destinada a sufragar los costes de reestructuración de su filial en Alemania.
En el acumulado de la primera mitad del año, el grupo ha logrado reducir sus pérdidas netas reportadas en un 75%, fijándolas en 338 millones de euros. Este resultado negativo semestral está condicionado por un impacto superior a los 1.000 millones de euros derivado de la desinversión en Chile y por la mencionada reestructuración del mercado germano. A pesar de estas partidas excepcionales, la corporación ha conseguido disminuir su deuda financiera neta en un 8,4% interanual, cerrando el mes de junio en 25.278 millones de euros. Gracias a este descenso, la ratio de endeudamiento mejora hasta situarse en 2,68 veces el EBITDAaL.
La marcha del negocio ha venido dictada por los diferentes ritmos de sus cuatro mercados principales. Las divisiones de España y Brasil han actuado como motores de la compañía, registrando un sólido crecimiento tanto en ingresos como en rentabilidad durante el último trimestre. En el mercado español, la facturación ha crecido un 2,9% trimestral, apoyada en una tasa de abandono históricamente baja del 0,7% y un fuerte aumento en las líneas de Internet de las Cosas (IoT), que rozan los 26 millones de conexiones. Por su parte, la filial brasileña ha incrementado sus ingresos un 17,8% traccionada por los servicios convergentes. Como contrapartida, las operaciones en Alemania han reflejado caídas en ingresos y rentabilidad derivadas de su actual reorganización operativa, mientras que el mercado británico se mantiene alineado con las previsiones anuales de la corporación.
Finalmente, en cuanto al despliegue de infraestructuras, la base de accesos totales de la compañía ha crecido un 5,3%, superando los 299 millones. Las conexiones de fibra hasta el hogar han rebasado los 14 millones de clientes, apoyadas en una red que cuenta con más de 163 millones de unidades inmobiliarias pasadas con banda ancha ultrarrápida. En el terreno de las comunicaciones móviles, la disponibilidad tecnológica del 5G abarca ya al 83% de la población de media en sus cuatro geografías clave, destacando la cobertura del 99% en Alemania y del 96% en España.
