Telefónica expone su reestructuración integral y el impacto regulatorio europeo ante el empresariado catalán

El presidente de la corporación, Marc Murtra, detalla los ajustes organizativos y las inversiones territoriales de la compañía tras la mejora de sus previsiones financieras y el reciente cambio en la normativa comunitaria del sector.
9 de septiembre, 2026
Digital Inside_telefónica_telecomunicaciones

Según explicó Murtra en un acto con la patronal catalana, Foment del Treball, a lo largo del año 2025, la operadora destinó una partida de 121 millones de euros a infraestructuras en Cataluña, manteniendo una plantilla que supera el millar de trabajadores. La base de accesos de la compañía en esta comunidad autónoma alcanzó los 6,48 millones de conexiones, desglosadas en más de tres millones de líneas móviles, seguidas por los accesos telefónicos fijos, la banda ancha fija y el servicio de televisión.

En el ámbito tecnológico local, la corporación participa en la planta de IA de Tarragona y aloja en Barcelona y Terrassa dos de los 17 centros de procesamiento de datos en el extremo de la red desplegados a nivel nacional, sumado a diversos proyectos de formación técnica y acuerdos con entidades culturales.

Paralelamente, en el área de los contenidos audiovisuales que superó los 3,9 millones de usuarios, la división de televisión rodó cuatro producciones cinematográficas en territorio catalán e inició la filmación de una quinta, dentro de una estrategia enfocada en incrementar el volumen de producción de obras originales.

Ya en el presente ejercicio, la Comisión Europea adelantó el pasado mes de abril de 2026 la revisión de su marco normativo, un procedimiento que habitualmente se realiza cada diez años. Esta modificación reguladora reconoce que el mercado de las telecomunicaciones opera a escala mundial, lo que facilita que las empresas del continente adquieran el volumen necesario para invertir en tecnología frente a sus competidores internacionales.

Tres meses más tarde, en el mes de julio, Telefónica revisó al alza sus previsiones de crecimiento del flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos, una métrica financiera fundamental en el sector. La estimación de este indicador pasó de superar el 2% a situarse por encima del 3%. Lo que representa un incremento del 50% en sus expectativas, impulsado por su plan de negocio.

Todos estos hitos operativos y regulatorios fueron el eje del encuentro celebrado este viernes entre el presidente ejecutivo de Telefónica y la patronal Foment del Treball, ante miembros de sus consejos y representantes empresariales. En la sesión, los responsables de ambas entidades coincidieron en la necesidad de un entorno europeo que favorezca la inversión y la innovación tecnológica. El máximo responsable de la operadora expuso a los asistentes el proceso de reestructuración interna que atraviesa el grupo para incrementar su competitividad, el cual ha implicado el abandono de ciertos mercados internacionales, ajustes laborales en varias divisiones y países, y una reorganización de la directiva y de la asignación de capital.

El fin último de esta transformación organizativa es consolidar a la corporación dentro del sector europeo de las telecomunicaciones para el año 2030, basando su estrategia en la seguridad, los derechos digitales y la soberanía tecnológica, en un escenario fuertemente marcado por la rápida adopción de herramientas basadas en inteligencia artificial.