La Comisión Europea abre una licitación pública cofinanciada junto a dieciocho Estados miembros, entre los que figura España, con el objetivo de movilizar 20.000 millones de euros en inversión privada y reforzar la capacidad de cómputo avanzado en el continente.
Los expertos del sector recomiendan desvincular las medidas de control de la herramienta utilizada y centrar la gobernanza en el caso de uso del negocio para mantener inalterable la privacidad de los datos.
Un estudio de Logitech concluye que los problemas técnicos y el tiempo perdido al preparar el puesto de trabajo presencial reducen la productividad y llevan a casi uno de cada cuatro empleados a plantearse cambiar de empresa.
Ambas firmas han acordado extender su colaboración para integrar los modelos de lenguaje de la compañía europea en las plataformas de infraestructura de la multinacional estadounidense, facilitando así el acceso a herramientas de inteligencia artificial a empresas con altos requisitos de privacidad y control de datos.
Las compañías Vultr y SUSE han presentado una nueva solución integral basada en arquitectura abierta que combina software corporativo, aceleración gráfica y recursos globales para facilitar y agilizar el paso de los proyectos de inteligencia artificial desde su fase de prueba inicial hacia los entornos de producción definitivos.
La Administración pública ha lanzado nuevos contratos para la Seguridad Social y RedIRIS basados en sistemas del fabricante asiático, pese a las advertencias sobre la falta de competencia para mantener la infraestructura ya instalada.
La integración de las herramientas de protección de Trend Micro en la oferta de Ricoh busca mitigar los riesgos asociados a los nuevos ciberataques, y facilitar el paso de los proyectos piloto a los entornos de producción reales.
La entidad financiera amplía su infraestructura tecnológica para que empresas integren servicios de pago, tarjetas y cuentas sin asumir las obligaciones regulatorias de un banco.
La falta de sistemas para procesar datos de forma continua es el principal obstáculo para las empresas, que están priorizando invertir en plataformas de datos antes que en modelos algorítmicos para llevar la IA a producción.