Suecia, el país europeo más preparado para la adopción de la IA

Le siguen Alemania y Países Bajos en un contexto de fuerte inversión y despliegue empresarial en el continente, que deja fuera del "top ten" a España.
11 de noviembre, 2025

Según una reciente investigación llevada a cabo por Eskimoz, agencia dedicada al marketing de adquisiciones, Europa destina 200.000 millones de euros a la inteligencia artificial, y el 74% de las empresas ya ha iniciado proyectos que emplean dicha tecnología.

Ese es el telón de fondo que la agencia utiliza para identificar los países europeos con mayor preparación para implementar IA, combinando cuatro factores tecnológicos en su análisis: el volumen de inversión, el grado de “preparación” (un índice que resume la calidad de la infraestructura digital, las competencias del tejido laboral, la capacidad de innovación y las políticas públicas), la evolución normativa y económica, y las tendencias de uso tanto en empresas como en la población.

Por países, Suecia encabeza este ranking de preparación para la IA en Europa con una puntuación de 100 y un índice 0,75. El país supera los 3.200 millones de euros invertidos en tecnologías de la IA y, además, el 25% de sus empresas declara utilizar al menos una herramienta de IA en su operativa diaria, lo que refleja una adopción extendida en el tejido empresarial.

Alemania ocupa la segunda posición con 82 puntos y la mayor inversión, que ronda los 4.000 millones de euros. Su índice de preparación también se sitúa en el 0,75. En términos de uso, el 20% de las empresas germanas afirma emplear alguna herramienta de IA en el día a día. Pese a liderar el esfuerzo inversor con 500 millones de euros más que cualquier otro país del ranking, su puntuación global queda por detrás de la de Suecia.

Países Bajos es tercero con 79 puntos, un índice 0,77 y el mayor uso por persona de herramientas de IA; según la investigación, el 23% de las empresas neerlandesas utiliza ya la IA, y cada ciudadano recurre a estas herramientas una media de cincuenta veces al año. La inversión en el país ronda los mil millones de euros.

Francia es cuarta tras invertir 3.400 millones y alcanzar un índice de 0,70 puntos. La combinación de preparación y esfuerzo económico sitúa su puntuación compuesta en 69. En quinto lugar aparece Dinamarca, pese a registrar el mayor índice de preparación (0,78), se sitúa quinta por su puntuación compuesta de 64. En su tejido productivo, más del 27% de las empresas danesas declara un uso regular de la IA, el dato de dependencia empresarial más alto del grupo.

En la parte media del listado se encuentra Finlandia, sexta con 61 puntos, apoyada en un índice de preparación de 0,76. En el entorno empresarial, el 24% de las organizaciones utiliza IA y la inversión supera los 1.300 millones de euros. Bélgica ocupa la séptima plaza con 57 puntos, un 24,7% de compañías que ya se apoyan en estas herramientas, un índice de 0,67 y una inversión cercana a los 396 millones de euros.

Noruega se sitúa en octavo lugar con 56 puntos. Presenta un índice de 0,71 y una inversión algo por encima de los 199 millones de euros, además de una adopción empresarial del 20,8%, un 10% más que en Francia. Austria es novena con 55 puntos y un índice de 0,72, un uso empresarial del 20,3% y una inversión de 239 millones de euros, más de 40 millones por encima de la de Noruega.

Finalmente, Irlanda cierra el “top ten” con 49 puntos, un índice de 0,69, una adopción empresarial del 14,9% y 223 millones de euros invertidos.

La información que nos ha llegado no posee datos sobre España ya que queda fuera del «top ten» europeo, por lo que los hemos solicitado a la agencia de prenda de Eskimoz y estamos a la espera de su recepción para completar la información ofrecida en esta noticia, que actualizaremos convenientemente.

Desde Eskimoz se subraya que la “preparación” en IA no depende solo del dinero movilizado, ya que también interviene cómo se habilita a las empresas, el sistema educativo y las infraestructuras para el futuro del trabajo. La investigación interpreta que mayores tasas de uso indican integración de la IA en las operaciones diarias y que las estrategias nacionales marcan el compromiso con la innovación, lo que permite detectar los países más avanzados y aquellos que podrían requerir apoyo adicional.