Durante el segundo trimestre de 2026, medio centenar de empresas españolas con una facturación superior a los cien millones de euros, han participado en una investigación sobre el estado de la protección de sus sistemas informáticos de gestión empresarial. Los resultados extraídos de este informe, elaborado por la firma tecnológica Seidor con el respaldo de Microsoft, revelan una situación comprometida para el tejido empresarial nacional.
A pesar de que la práctica totalidad de las organizaciones monitoriza permanentemente sus plataformas operativas, una abrumadora mayoría se encuentra desprotegida frente a ataques informáticos de nueva generación. La principal debilidad radica en la incapacidad de identificar a tiempo alteraciones o fraudes cuando estos se camuflan bajo el aspecto de actividades cotidianas y plenamente autorizadas. De hecho, apenas un pequeño porcentaje de las firmas consultadas posee los mecanismos necesarios para descubrir este tipo de maniobras encubiertas antes de que causen impacto.
La complejidad para asegurar estos entornos críticos, encargados de procesar desde transacciones financieras hasta carteras de clientes y proveedores, se basa en la propia naturaleza de los incidentes. Los métodos de intrusión actuales se apoyan en el uso de perfiles de usuario aparentemente válidos y permisos previamente establecidos, lo que les permite ejecutar modificaciones en datos fundamentales sin que los sistemas tradicionales, orientados a bloquear accesos denegados, logren detectar la anomalía.
El uso de la inteligencia artificial con fines ofensivos ha incrementado notablemente la preocupación de los responsables de tecnología al facilitar simulaciones de identidad y fraudes mucho más verosímiles dentro de la operativa diaria. Desde la dirección de seguridad de Seidor se ha remarcado que la actual frontera del riesgo se sitúa en las acciones que un usuario aparentemente autenticado puede llegar a realizar en el interior de la plataforma. Por ello, la defensa efectiva requiere establecer un control exhaustivo de la identidad, administrar rigurosamente los privilegios asignados y evaluar cada movimiento en función de su sentido comercial.
Detectar estas vulnerabilidades exige superar la simple observación de alertas aisladas. Maniobras como modificar el número de cuenta de un proveedor, alterar el catálogo de precios o aprobar una orden de pago pueden resultar completamente inofensivas si se analizan de manera individual.
Para identificar un intento real de fraude o una fuga de información, resulta indispensable correlacionar múltiples señales operativas para comprender el patrón de comportamiento global. Las empresas se ven abocadas a implementar una lectura integral que abarque el conocimiento exacto de qué individuo accede al sistema, qué autorización emplea, qué registro altera y el momento preciso en el que ejecuta dicha transacción, ya que solo la lectura conjunta de estos factores puede desvelar una amenaza.
En el estudio, se prevé que la asimilación de estos retos operativos se traduzca en un incremento generalizado de la inversión destinada a la protección de los sistemas durante los próximos doce meses. Sin embargo, el mero incremento de los presupuestos resulta insuficiente si no se canaliza hacia capacidades estratégicas concretas, como la supervisión de identidades, la integración de la información del programa de gestión con la seguridad corporativa general y la reconstrucción técnica de los incidentes mediante evidencias.
En un escenario en el que gran parte de las compañías externaliza estas tareas de protección en socios tecnológicos, la elección del proveedor cobra una relevancia vital. La ciberseguridad de los recursos corporativos ha trascendido el ámbito tecnológico para erigirse como un pilar fundamental que garantiza la continuidad de las operaciones y la fiabilidad de las relaciones corporativas. Disponer de la capacidad para anticipar riesgos y aportar respuestas sólidas marca en la actualidad la diferencia entre mantener una vigilancia pasiva y estar verdaderamente protegido ante contingencias críticas.



