La próxima semana arranca en Barcelona el Mobile World Congress, un evento que volverá a situar a la inteligencia artificial en el foco del sector digital. En los últimos años, soluciones destinadas a la automatización de tareas, la generación de contenidos, el análisis de grandes volúmenes de información o la asistencia en la toma de decisiones se han ido abriendo paso en las empresas. De acuerdo con las cifras del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad correspondientes a 2024, el 11,4% de las compañías españolas con diez o más trabajadores ya aplicaba estas tecnologías. Una cifra que escalaba hasta el 44% en el caso de las corporaciones de mayor tamaño.

fuente: Infojobs
Esta penetración corporativa tiene su reflejo directo en el mercado laboral actual. Un reciente estudio sobre la materia elaborado por la plataforma de empleo InfoJobs revela que el 63% de los profesionales emplea inteligencia artificial en su puesto de trabajo en 2026. Lo que representa un incremento sostenido frente al 52% registrado en 2025 y el 50% de 2024. Este avance va acompañado de una reducción significativa de la brecha entre quienes utilizan estas herramientas y quienes son verdaderamente conscientes de ello. De este modo, la utilización reconocida de forma espontánea ha ascendido hasta el 51%, reduciendo la diferencia con el uso real a doce puntos porcentuales, frente a los dieciocho de hace un año.
Desde la entidad responsable del estudio apuntan que la tecnología ha superado su fase emergente para asimilarse en las rutinas de trabajo diarias. Los datos indican que existe una mayor identificación de las soluciones tecnológicas por parte de los trabajadores, lo cual evidencia un cambio de paradigma hacia una adopción consolidada en los entornos laborales. En este sentido, la proporción de empleados que afirma desconocer estas herramientas ha caído bruscamente del 48% al 28% en el último año, mientras que la frecuencia de uso, tanto habitual como ocasional, ha experimentado crecimientos de cinco puntos porcentuales.
El análisis detallado de los perfiles muestra que la asimilación es más rápida entre los menores de treinta y cinco años, alcanzando al 63% de este grupo, frente al 47% de los profesionales de mayor edad. En cuanto a las aplicaciones específicas, los sistemas de procesamiento de lenguaje natural y los asistentes conversacionales se consolidan como la opción principal para el 52% de los usuarios, superando a la traducción automática, que retrocede hasta el 51%. Otras soluciones, como los asistentes de voz, las aplicaciones de diseño o los programas de asistencia al desarrollo de código, mantienen cuotas de adopción menores, situadas en el 20%, 17% y 16% respectivamente.

fuente: Infojobs
Esta evolución en el nivel de familiaridad y el tipo de aplicaciones empleadas ha provocado que el perfil de usuario activo se convierta en el grupo mayoritario al representar al 51% de la fuerza laboral, entendiendo como tal a aquel profesional que maneja la tecnología y la reconoce explícitamente, una cifra muy por encima del 34% del ejercicio anterior. Paralelamente, los perfiles pasivos y los no usuarios han disminuido, concentrándose la mayor intensidad de uso en entornos propensos a la digitalización, como el trabajo en remoto o las franjas salariales superiores a los dos mil euros mensuales.
El avance de estas tecnologías lleva aparejado un debate sobre su efecto en el mantenimiento de los puestos de trabajo. Las previsiones de los profesionales apuntan mayoritariamente hacia un efecto limitado, dado que el 39% de los encuestados prevé que se produzcan despidos puntuales sin llegar a sustituir el trabajo especializado. Esta perspectiva de impacto parcial ha crecido nueve puntos respecto a 2025.

fuente: Infojobs
Frente a esta visión moderada, un 23% de los trabajadores anticipa un alto índice de despidos y una sustitución masiva de la mano de obra, una cifra idéntica a la de aquellos que consideran que el factor humano es difícilmente reemplazable, quedando un 15% sin una postura definida. Resulta destacable que quienes ya utilizan activamente la inteligencia artificial tienden a anticipar una transformación de funciones antes que un reemplazo generalizado, mostrando una mayor claridad en sus previsiones que aquellos profesionales que aún no tienen contacto directo con este tipo de soluciones.



