Se afianza el papel del Chief AI Officer en la alta dirección empresarial en España

España destaca en la integración de los responsables de IA en los órganos de decisión: el 72% de los Chief AI Officers reporta directamente al primer ejecutivo, aunque la medición del impacto de la IA sigue siendo su gran asignatura pendiente.
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En España, el 72% de los Chief AI Officers informa directamente al CEO o al COO, muy por encima del 57% de promedio global. Esta es una de las principales conclusiones del estudio que el IBM Institute for Business Value (IBV) ha realizado junto a la Dubai Future Foundation, basado en más de 600 encuestas a directivos de 22 países y publicado el 28 de julio de 2025. La investigación confirma que la figura del CAIO ha dejado de ser una mera curiosidad organizativa para ocupar un lugar relevante en la alta dirección de las empresas españolas.

El 22% de las organizaciones españolas cuenta ya con un CAIO, una cifra similar a la media mundial. Aunque la adopción todavía se sitúa por detrás de Alemania (25%) y Suecia (24%), España supera a economías como Sudáfrica (16%) o Catar (19%), lo que refuerza la percepción de que el mercado nacional se mueve con rapidez para institucionalizar la inteligencia artificial.

Los autores del informe describen al CAIO como el ejecutivo responsable de traducir las posibilidades de la IA en resultados de negocio, alineando la tecnología con la estrategia corporativa y supervisando la gobernanza de los datos. En el panorama español, esta misión todavía encuentra obstáculos: el 72% de los encuestados afirma recibir el apoyo suficiente del comité ejecutivo, seis puntos por debajo de la media global, y dos tercios indican contar con el respaldo de los altos directivos, una proporción que en otros países llega al 79%.

Solo el 39% de los CAIO españoles ha sido promocionado internamente, frente al 57% global. El dato sugiere que las compañías nacionales continúan reclutando fuera para cubrir un puesto todavía emergente. No obstante, el 72% de estos ejecutivos posee una formación sólida en datos (en línea con el promedio internacional) y la mitad ha desarrollado su carrera en áreas de operaciones, doce puntos por encima de la referencia mundial.

La orientación práctica también se refleja en sus responsabilidades diarias. Aunque el 56% lidera la implantación de soluciones de IA, solo la mitad controla el presupuesto asignado. Además, el 61% se encarga de construir el caso de negocio para cada iniciativa (dieciséis puntos más que la media), un indicio de que su papel se aproxima al de un gestor de proyectos estratégicos, aunque con margen de mejora en el apartado financiero.

El 72% inicia proyectos sin poder medir su impacto y apenas el 22% considera la medición de resultados parte central de sus funciones. Esta falta de métricas claras amenaza con lastrar futuras inversiones y dificulta demostrar el retorno de la IA. El informe apunta a la gobernanza de datos y a la definición de indicadores de negocio como los próximos pasos para consolidar el rol del CAIO y elevar su influencia dentro del comité ejecutivo.

Metodológicamente, el trabajo del IBM IBV combina datos cuantitativos y el análisis de especialistas para dibujar una instantánea del estado de la función. A nivel global, los autores identifican una correlación directa entre la presencia del CAIO en la alta dirección y la generación de valor tangible a partir de la IA. En España, esa conexión ya es visible, pero la madurez todavía dependerá de reforzar la medición de resultados y de promover el talento interno para garantizar continuidad y conocimiento profundo del negocio.