Samsung Galaxy Z Fold 7, el dispositivo polivalente para todo

La carrera por traer al mercado el mejor teléfono plegable comenzó hace apenas 6 años y medio. En 2025 Samsung presenta su mejor versión con el Galaxy Z Fold 7, un polivalente Smartphone con un diseño moderno y repleto de prestaciones.
24 de julio, 2025

Queda ya muy lejos ese Galaxy Fold de primera generación, con cerca de 300 gramos de peso, pantalla exterior de 4.6 pulgadas e interior de 7.3 pulgadas, y un precio de venta de 2020 euros. Hace unos días se presentó – tras prácticamente 6 años y medio – el prometedor Samsung Galaxy Z Fold 7, con un precio de venta oficial desde 2109 euros.

En todos estos años hemos sido testigos del avance de la tecnología en el terreno de los teléfonos plegables, pero también se debe reconocer el hecho de que la pantalla interior flexible sigue siendo el gran talón de Aquiles. Es el componente de hardware más delicado de todo el producto, y con ello no quiero disuadir de la compra. Pero hay usuarios que no son realmente conscientes de que dicha pantalla requiere de más mimo comparado con la exterior.

El Galaxy Z Fold se hace más atractivo

Ya he podido analizar a fondo el nuevo buque insignia de la compañía coreana, habiendo un apartado que llama poderosamente la atención si lo comparamos con el Galaxy Z Fold 6. El teléfono de Samsung se iguala a la competencia en lo que a delgadez se refiere, ahora teniendo un grosor récord de 8.9 mm cuando lo tenemos cerrado. Pero este año – además de implementar una mejora que lleva como poco 2 años de retraso – también se rebajado el peso hasta los 215 gramos. Y eso te aseguro que sí es un gran logro.

El Galaxy Z Fold 7 ahora si es un teléfono plegable para agarrarlo y – más importante aún – alojarlo cómodamente en el bolsillo de unos vaquero o en el bolsillo interior del traje. ¿Hay alguna otra cosa que vaya a reclamar nuestra atención? Ahora necesitarás abrir menos veces el Smartphone pues la pantalla exterior es más amigable en su manejo: panel Dynamic AMOLED de 6.5 pulgadas, con 2520×1080 pixeles, 2600 nits de pico de brillo y LTPO entre 1 y 120Hz. En otras palabras, ya no es tan estrecha y estirada.

Al abrirlo se hace evidente el porqué muchos usuarios apuestan por soluciones de teléfono plegable. Da mucho juego el tener una pantalla AMOLED de 8 pulgadas. Si nos centramos en el trabajo es muy factible aprovechar la función de multitarea, estando de viaje vincula un teclado plegable por bluetooth para editar documentos o contestar mensajes con celeridad, lee documentos PDF como si tuvieras una tablet en la mano, o revisa información bursátil a lo grande.

El Samsung Galaxy Z Fold 7 cuenta también con una excelente construcción, habiendo cristal Gorilla Glass Ceramic 2 delante y Gorilla Glass Victus 2 detrás, así como un perfil en aluminio reforzado. En la marca no han descuidado las sensaciones que transmite su equipo estrella al sujetarlo. Claro está no le faltará IP48, resistencia al agua por si hay ciertos descuidos. Pero ten especial precaución en espacios polvorientos.

Mucho músculo, pero con apartados mejorables

Si hay algo que no se le puede reprochar al teléfono eso es potencia. De la mano del procesador Snapdragon 8 Elite será capaz de manejar cualquiera actividad sin despeinarse, tanto en horas de trabajo como cuando se está disfrutando del tiempo libre. Sin embargo, cuanta mayor sea la intensidad de uso más echarás de menos disponer de una contundente batería.

El Galaxy Z Fold 7 – si lo comparamos con sus competidores – anda escaso en capacidad de batería. La compañía sigue “atascada” en este apartado. Se han incorporado dos baterías que suman 4400 mAh, lejos de por ejemplo los 6000 mAh que nos brinda el último plegable lanzado por Vivo. Parece que en Samsung todavía no están dispuestos a valorar la implementación de una batería de “silicio-carbono”. Lo que implicaría mayor capacidad en mAh, así como mayor delgadez y ligereza.

En todo caso en mi prueba de uso real – a lo largo de una jornada de Sol a Sol y agotando la carga – he logrado obtener un valor en horas de pantalla de 6h51m. Un dato más que solvente teniendo en cuenta mi experiencia, y más si valoro el uso que le he dado al producto. Agotada la carga – usando el cargador oficial de Samsung de 25W – se requiere de 1h21m para recuperar el 100% de nivel de batería. Mucho tiempo para un producto moderno de 2025.

Si bien es un teléfono de más de 2000 euros de precio de venta, al fijarnos en sus cámaras estaremos lejos de la experiencia obtenida con por ejemplo un Galaxy S25 Ultra (que en comparación ya se puede comprar por algo menos de la mitad). Sí contamos con un buen sensor principal de 200MP. Sin embargo la cámara ultra angular de 12MP con función macro y el teleobjetivo de 10MP con zoom óptico de 3 aumentos no están a la altura de lo que se paga por el producto.

Una costosa herramienta para impulsar la productividad

Si comprar un teléfono gama alta “convencional” ya esta supeditado a una amplia reflexión, imagínate cuando el gasto supone el desembolso de dinero de prácticamente el doble. Algunos lo justifican como que se trata de un dispositivo que cumple la función de tres: eReader, tablet y teléfono móvil. Y en muchos casos así será. Pero no podemos obviar el hecho de que un eReader trae pantalla de tinta electrónica, lo que es mejor para el cuidado de la vista; y una tablet incorpora una mayor capacidad de batería, además de contar con una pantalla más grande y resistente.

El Galaxy Z Fold 7 nos ofrece una experiencia de alto nivel, estando en nuestra mano el exprimirlo lo máximo posible. Lástima que Samsung no se haya animado a incorporar la compatibilidad con su S Pen, lo que se entiendo por la delicadez propia de la pantalla interior. ¿Te imaginas presionar y rozar ese “pseudo plástico” que cubre toda la superficie? Arruinaríamos el producto a la primera de cambio. Quizás llegue el día en que tengamos un cristal flexible y resistente de verdad aplicable a un plegable.

Llevo dos semanas con el buque insignia de Samsung, y si bien hay aspectos mejorables también hay que reconocer que se han aparcado puntos débiles que se estaban arrastrando desde demasiadas generaciones. Uno de esos puntos clave lo tenemos también en la cámara selfie interior, que deja de estar bajo la pantalla. Por fin podemos aportar una mayor calidad de imagen a nuestro interlocutor cuando iniciamos una videoconferencia con el Galaxy Z Fold 7 desplegado.