Pese a que ya lo había anunciado con anterioridad, LG Electronics ha aprovechado el CES 2026 para presentar en sociedad el robot doméstico LG CLOiD, que la marca coreana plantea como un apoyo para reducir tiempo y esfuerzo dedicados a las tareas del hogar. Este robot se integra con una red de electrodomésticos conectados de la misma fabricante, y se apoya en el Self-Driving AI Home Hub (LG Q9) y en el ecosistema ThinQ, con la idea de que pueda actuar como coordinador de acciones entre distintos equipos.
La firma surcoreana enmarca este lanzamiento dentro de su enfoque “Zero Labor Home”, una visión que busca trasladar parte de las tareas domésticas a sistemas automatizados. En la práctica, CLOiD se plantea como un sistema capaz de interactuar con las personas, comprender rutinas y operar sobre dispositivos del hogar en función de dicho aprendizaje.
El diseño del LG CLOiD combina una «cabeza» que facilita la interacción de los usuarios con el dispositivo y que, a la vez, desempeña funciones de hub. Es donde encontramos su chipset, además de una pantalla, altavoz, cámaras, sensores y una capa de IA generativa basada en voz para comunicarse y controlar dispositivos conectados.
Ese conjunto permite que CLOiD se relacione con las personas mediante lenguaje hablado y también mediante “expresiones faciales”, y que aprenda tanto el entorno doméstico como los patrones de vida de los usuarios. A partir de dicho aprendizaje, el robot puede activar o coordinar electrodomésticos conectados en función del contexto.
Conectado a la cabeza encontramos un torso con brazos articulados y una base con ruedas. Según la firma, esta base utiliza tecnología de conducción autónoma derivada de su experiencia con robots aspiradores y con el propio LG Q9, y reduce el riesgo de vuelco gracias a un centro de gravedad bajo.
Su arquitectura robótica está pensada para manejar objetos y ejecutar acciones en espacios domésticos, con movilidad en distintas partes del cuerpo para ampliar el rango de tareas posibles.
Así, su torso puede inclinarse para recoger objetos desde la altura de la rodilla en adelante y, en cuanto a los brazos, cada uno cuenta con siete grados de movimiento, una forma habitual de describir cuántas direcciones y ejes puede cubrir una articulación robótica para parecerse a la movilidad de un brazo humano. Esa capacidad se reparte entre hombro, codo y muñeca, con movimientos hacia delante y hacia atrás, laterales y rotacionales.
Por su parte, las manos incorporan cinco dedos accionados de manera independiente, con el objetivo de mejorar la precisión al manipular objetos.
En el núcleo del planteamiento de CLOiD encontramos lo que se denomina “IA Física”, es decir, sistemas de inteligencia artificial pensados no solo para comprender información, sino para traducirla en acciones en el mundo real.
La firma coreana describe dos componentes principales: por un lado, el Vision Language Model (VLM), que convierte información visual como imágenes y vídeo, en una comprensión estructurada expresada en lenguaje. Por otro, el Vision Language Action (VLA), que toma lo que el robot “ve” y lo que recibe por voz, y lo traduce en acciones físicas concretas.
LG vincula estas capacidades a modelos entrenados con decenas de miles de horas de datos sobre tareas domésticas, para reconocer electrodomésticos, interpretar la intención del usuario y ejecutar acciones acorde a esta comprensión, como abrir puertas o trasladar objetos.
En paralelo, la integración con la plataforma ThinQ y con el hub ThinQ ON busca ampliar el alcance del robot, permitiéndole orquestar más servicios entre distintos electrodomésticos de la marca dentro del hogar conectado.
En la feria CES 2026, LG mostrará cómo CLOiD se adapta al estilo de vida de los usuarios y opera sobre los electrodomésticos del hogar mediante escenarios de demostración. Entre ellos, la compañía describe acciones como preparar un desayuno sacando la leche del frigorífico e introduciendo un cruasán en el horno, y simplificar el cuidado de la ropa lavándola, planchándola, doblándola e incluso apilándola.



