Proofpoint amplía el análisis de riesgos internos con la monitorización de interacciones de IA

La firma de ciberseguridad incorpora funciones para supervisar el uso de IA generativa y agilizar las investigaciones de seguridad en entornos Microsoft.
15 de septiembre, 2026
Digital Inside_Proofpoint_IA

La integración de la IA generativa y los asistentes virtuales en el entorno laboral cotidiano ha transformado la manera en que los empleados se comunican y operan. Como consecuencia de este cambio, los sistemas de inteligencia artificial forman ahora parte del registro de comunicaciones corporativas, lo que obliga a las empresas a supervisar estas interacciones para cumplir con las normativas legales y prevenir posibles amenazas. El riesgo interno en las organizaciones ya no depende exclusivamente de las acciones humanas tradicionales, sino que las instrucciones y respuestas generadas a través de estas nuevas herramientas tecnológicas pueden contener información clave para detectar vulnerabilidades.

Para dar respuesta a esta nueva realidad, la empresa de ciberseguridad Proofpoint ha presentado nuevas herramientas diseñadas para analizar tanto el contexto humano como el de la IA detrás de los riesgos internos. Harry Labana, vicepresidente sénior y director general de gobernanza de comunicaciones digitales de Proofpoint asegura: “Los equipos de seguridad no necesitan otra alerta desconectada. Aunque una alerta puede indicar qué ha ocurrido, es la inteligencia de comunicaciones la que puede explicar el porqué. Al igual que sucede con una grabadora de voz en una cabina de mando, que proporciona a los investigadores más que un simple archivo de audio, dando amplios detalles para reconstruir los acontecimientos y la intención que hay detrás de ellos. Al extender la inteligencia a Microsoft 365 y a las interacciones con IA, estamos aportando esa misma profundidad de contexto a las investigaciones de seguridad, cumplimiento y asuntos legales”.

Como parte de estas novedades, la compañía ya ofrece a sus clientes los agentes de inteligencia de comunicaciones humanas, una extensión que se integra en su sistema de gestión de amenazas internas. Esta herramienta permite capturar los datos que los empleados introducen en las aplicaciones de inteligencia artificial generativa, identificando exposiciones de información confidencial corporativa. Además, al cruzar esta información con el comportamiento habitual del trabajador, el sistema es capaz de diferenciar si se trata de un uso normal de la herramienta, de un error que infringe las políticas de la empresa o de una acción con intenciones perjudiciales. Actualmente, esta funcionalidad se distribuye como un complemento de la solución de captura de datos de la misma firma.

Por otro lado, la compañía ha anunciado que, para el último trimestre del año 2026, su herramienta de investigación automatizada se conectará de forma directa con la plataforma Microsoft 365. Con esta actualización, el sistema podrá examinar el correo electrónico, los documentos y los mensajes de chat sin necesidad de que estos elementos hayan sido archivados previamente. La aplicación determina de manera autónoma qué información es relevante para una investigación en curso y la extrae a medida que se desarrolla el caso. Esto minimiza el tiempo dedicado a la exportación y preparación manual de datos, y permite correlacionar las comunicaciones actuales con los registros históricos, generando un informe auditable y estructurado que resulta fundamental para afrontar requerimientos legales.