El Informe sobre Infraestructura Digital 2024 de Colt Technology Services destaca una transformación estratégica en la relación entre las empresas y los proveedores de infraestructura digital. Más que simples proveedores de conectividad, los operadores de redes se consideran cada vez más socios estratégicos en la transición hacia prácticas sostenibles, impulsadas por estrategias ESG (Environmental, Social and Governance) y la integración de tecnologías como la inteligencia artificial (IA).
El estudio revela un fenómeno notable: la creciente responsabilidad de los CIO en los objetivos de sostenibilidad de las empresas. Con el 70% de los CIO asumiendo un papel activo en la supervisión de las estrategias ESG, queda claro que las organizaciones están alineando la transformación digital con los objetivos medioambientales y sociales.
Este realineamiento estratégico no sólo incrementa la relevancia de ESG como criterio de toma de decisiones, sino que también redefine el papel de los proveedores de infraestructura digital, de quienes ahora se espera que ofrezcan soluciones que integren sostenibilidad y eficiencia.
Entre las necesidades identificadas:
- El 22% busca orientación sobre la reutilización y el reciclaje del hardware, lo que pone de manifiesto una creciente preocupación por la economía circular.
- El 21% busca asesoramiento sobre el impacto de la IA en los objetivos de sostenibilidad, lo que subraya el doble papel de la tecnología como acelerador de la eficiencia y el desafío medioambiental.
- El 20% necesita apoyo sobre prácticas de sostenibilidad y cumplimiento del Alcance 3, lo que pone de relieve la urgencia de cartografiar y reducir las emisiones indirectas.
La investigación muestra que las credenciales ASG de los proveedores son ahora factores críticos en las decisiones de compra. Entre los encuestados:
- El 69% da prioridad a la información sobre las emisiones de Alcance 3, un dato que subraya el creciente valor de la transparencia medioambiental.
- El 68% valora los objetivos sólidos de reducción de carbono, mientras que el 31% considera esenciales las iniciativas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DE&I).
Este enfoque pone de manifiesto una transición en la que la sostenibilidad no es sólo un «valor añadido», sino un requisito central. La consecuencia es clara: los proveedores que no demuestren su alineación con los valores ASG corren el riesgo de perder clientes, y el 16% de los directores de sistemas de información están dispuestos a romper sus relaciones en caso de desalineación.
La demanda de orientación sobre IA refleja la ambigüedad a la que se enfrentan las empresas: mientras que por un lado, la IA ofrece soluciones para mejorar la eficiencia energética y operativa, por el otro puede amplificar el consumo de recursos, especialmente en los centros de datos. La optimización geográfica y el uso de modelos de «pago por uso», preferidos por el 66% de los encuestados, son ejemplos de cómo la innovación puede mitigar el impacto medioambiental.
Buddy Bayer, Director de Operaciones de Colt, resumió bien la oportunidad estratégica: los operadores de infraestructuras digitales están en una posición única para liderar el progreso en ESG. Las soluciones flexibles basadas en el consumo y las prácticas de gestión medioambiental se perfilan como nuevos pilares de diferenciación competitiva.
Para los operadores de redes, el reto está claro: el futuro de la competitividad depende de la capacidad de integrar la sostenibilidad, la IA y la innovación digital de forma holística. Para los CIO, que ahora están asumiendo un papel más central en ESG, será decisivo elegir socios que puedan ofrecer no solo conectividad, sino también valor estratégico en sostenibilidad.
Este es el nuevo paradigma de la economía digital: infraestructuras sostenibles como base para un futuro competitivo y responsable.



