Sam Altman y sus muchachos nos están acostumbrando últimamente a una cadencia muy alta de noticias relevantes para el sector de la tecnología y, más concretamente, para el de la inteligencia artificial, como cuando hace un par de semanas anunciaron un acuerdo multimillonario con NVIDIA o, la semana pasada, un acuerdo de infraestructuras con SK Group. Y, ahora, le toca el turno de anunciar un acuerdo con AMD, rival de NVIDIA -aunque a cierta distancia de esta- en el terreno del hardware de cómputo para la IA.
No es un acuerdo que nazca del vacío, ya que la colaboración entre AMD y OpenAI se remonta a las GPU AMD Instinct MI300X y continuó con la serie MI350X. Sobre esta base, ambas compañías han formalizado ahora un acuerdo que profundiza en una cooperación de hardware y software a lo largo de varias generaciones de producto.
El nuevo compromiso establece a AMD como socio estratégico de cómputo para OpenAI, con despliegues a gran escala que comienzan con la serie Instinct MI450 y soluciones de IA a escala de rack. La hoja de ruta también contempla la puesta en común de conocimiento técnico para optimizar los productos de ambas partes.
Dentro de este marco, la primera fase prevé el despliegue de un gigavatio de GPUs AMD Instinct MI450 a partir de la segunda mitad de 2026, como parte de un acuerdo total de seis gigavatios destinado a la próxima infraestructura de IA de OpenAI. Esta cifra final se queda por debajo de los diez gigavatios del acuerdo entre OpenAI y NVIDIA.
Para alinear intereses estratégicos, AMD ha emitido en favor de OpenAI una opción (warrant) de hasta 160 millones de acciones ordinarias de AMD, cuyo devengo está condicionado al cumplimiento de hitos específicos. El primer tramo se activa con el despliegue inicial de un gigavatio, mientras que los siguientes se irán consolidando a medida que las compras escalen hasta los seis gigavatios.
El esquema de consolidación también está vinculado a objetivos de cotización de AMD y a que OpenAI alcance los hitos técnicos y comerciales necesarios para habilitar despliegues de AMD a gran escala. De esta manera, el componente financiero queda ligado a la ejecución técnica y al avance comercial del acuerdo.
Desde AMD subrayan que el objetivo del acuerdo es suministrar capacidad de cómputo de IA a gran escala, encuadrando la alianza como beneficiosa para las dos compañías y para el ecosistema de inteligencia artificial.
Desde el punto de vista financiero, la firma de los semiconductores espera que el acuerdo le genere ingresos por decenas de miles de millones de dólares, y lo enmarca como creador de alineación estratégica y de valor para los accionistas de ambas partes.
Por su parte, para OpenAI constituye un paso más hacia la construcción de la capacidad de cómputo necesaria para materializar el potencial de la IA, y sostiene que la tecnología de alto rendimiento de AMD permitirá acelerar el desarrollo y la disponibilidad de herramientas avanzadas. La dirección de la compañía de Sam Altman también sitúa el acuerdo en un contexto de colaboración estrecha en todas las capas del stack, con la meta de escalar el suministro de herramientas de IA para un público amplio.
En conjunto, ambas compañías afirman que construirán la infraestructura necesaria para atender la creciente demanda mundial de IA, combinando innovación y ejecución para acelerar el futuro del cómputo de alto rendimiento y de la inteligencia artificial.



