Speedtest Pulse se presenta como una herramienta de diagnóstico de red con dos enfoques complementarios: validación y resolución con un toque desde el móvil, y pruebas autónomas de rendimiento y experiencia de usuario. Este dispositivo se dirige a departamentos de TI con redes distribuidas y señala tres frentes habituales: la gestión a escala de múltiples sedes, la falta de visibilidad real de lo que ocurre en cada ubicación y la tensión sobre los equipos más especializados cuando deben atender incidencias de primer nivel.
Un solo dispositivo concentra dos modos: Active Pulse se describe para el diagnóstico inmediato in situ, mientras que Continuous Pulse (previsto para su adición al dispositivo en 2026) se plantea para realizar pruebas autónomas y diagnosticar problemas intermitentes.
En el modo Active Pulse, la compañía plantea que el personal de TI o de soporte disponga de un flujo guiado para las comprobaciones iniciales y la resolución de incidencias habituales. Dicho flujo comienza verificando el rendimiento por cable para aislar problemas de entrega del servicio, continúa midiendo el rendimiento inalámbrico apoyándose en la red de servidores de Speedtest, incorpora un análisis del entorno radio para detectar causas frecuentes en Wi-Fi, y finaliza con un examen del cliente para resolver incidencias sin recurrir a capturas de paquetes complejas. Su objetivo declarado es validar reclamaciones y resolver problemas comunes con instrucciones paso a paso desde el smartphone.
Además del asistente, el fabricante subraya que el sistema transforma datos complejos en recomendaciones guiadas y accionables, priorizando las actuaciones a partir de un análisis conjunto de indicadores, con la intención de evitar tanto el exceso de datos sin guía, como consejos basados en métricas aisladas. Para dejar constancia del estado de las instalaciones, la solución añade informes de rendimiento de instalación que sirven como referencia documentada para acelerar posteriores tareas de diagnóstico y para comprobar la consistencia de los despliegues.
Por su parte, el modo Continuous Pulse (que, recordemos, llegará en forma de actualización en 2026) se centra en mediciones continuas desde la perspectiva del usuario final para aportar evidencias sobre el cumplimiento de acuerdos de nivel de servicio (SLA). La propuesta contempla dejar el equipo en las ubicaciones afectadas para capturar datos regulares y abordar incidencias intermitentes que no se reproducen durante una visita, con el fin de reducir desplazamientos repetidos y aportar una base objetiva en la resolución de discrepancias.
La solución completa incluye el hardware, que dispone tanto de un conector Ethernet de 1 Gbps como conectividad inalámbrica Wi-Fi 7, Bluetooth y un puerto USB-C para cargar el dispositivo (que también puede hacerse vía PoE), y una licencia de pago mensual para el software.



