Históricamente, la mayor parte de la información corporativa se genera para un uso exclusivamente humano, como el registro de transacciones o la elaboración de informes normativos. Al aplicar los sistemas algorítmicos actuales sobre esta información, no preparada para su tratamiento automático, las organizaciones se enfrentan a fallos frecuentes de la IA, riesgos legales y resultados poco fiables.
Es para dar respuesta a este problema, que el Open Data Institute (ODI) y SAP han establecido una colaboración para desarrollar un programa de investigación y aprendizaje destinado a preparar la infraestructura de datos corporativa para la inteligencia artificial. Dicha iniciativa busca establecer marcos prácticos y estándares abiertos que eviten los fallos y riesgos derivados del uso de información no adaptada para estos nuevos sistemas.
Para lograrlo, el proyecto estructurará su trabajo en la creación de un modelo de gobernanza independiente, basándose en los catorce años de experiencia del instituto (una entidad sin ánimo de lucro que tiene la misión de colaborar con gobiernos y empresas para construir ecosistemas de datos abiertos) en la gestión de iniciativas público-privadas. Además, también se elaborarán estudios rigurosos destinados a orientar a los directores de sistemas de información y a los responsables de datos sobre la correcta adecuación de sus bases corporativas.
Esta investigación analizará la intersección entre el aprendizaje automático tradicional, los sistemas generativos y los modelos basados en agentes, relacionándolos con distintos enfoques de arquitectura técnica, como los lagos de datos o las mallas de información.
Como parte de esta misma estrategia, el proyecto conjunto contempla la formación de una comunidad integrada por diversos actores del sector para compartir buenas prácticas y definir prioridades conjuntas. Esta red colaborativa reunirá a clientes, socios comerciales, académicos y responsables políticos, con el fin de avanzar en la creación de bases sólidas y estándares interoperables para la era de la automatización avanzada.
Desde la dirección del ODI se explica que la futura competitividad empresarial no derivará exclusivamente de los modelos tecnológicos empleados, sino de la calidad, la autonomía y la correcta administración de la información subyacente, advirtiéndose que el uso de bases de datos no preparadas puede generar desde resultados con sesgos hasta graves incumplimientos de la normativa vigente. Por su parte, los responsables de análisis de SAP añaden que, en este año 2026, el verdadero obstáculo para la adopción masiva será la confianza en los repositorios corporativos.
Las direcciones de ambas entidades subrayan que el éxito competitivo dependerá de la calidad y la estructura de la información corporativa, más que de los propios algoritmos, y destacan como paso fundamental la creación de un tejido de datos empresariales que proporcione a los agentes de IA el contexto necesario para comprender el entorno de negocio y ofrecer rendimientos cuantificables.
En las próximas fases de desarrollo, ambas organizaciones constituirán un comité encargado de gestionar las prioridades del programa de estudios, publicar las conclusiones obtenidas y organizar encuentros con expertos procedentes de la universidad y la empresa privada. Finalmente, la alianza busca la participación y la financiación de otras organizaciones para diseñar de forma conjunta este modelo interoperable.



