El acuerdo entre NVIDIA y MediaTek para desarrollar nuevas generaciones de plataformas de computación basadas en inteligencia artificial se ha ampliado a tres grandes áreas tecnológicas, con una colaboración abarcando el desarrollo conjunto de infraestructuras para centros de datos, sistemas de procesamiento local y plataformas para el sector de la automoción. Para consolidar este movimiento financiero e industrial, NVIDIA ha realizado una inversión de 3.500 millones de dólares en bonos convertibles emitidos por MediaTek.
Los máximos responsables de ambas firmas han coincidido en señalar a través de un comunicado que el objetivo de esta estrategia conjunta es llevar las capacidades de computación a todo el ecosistema tecnológico, permitiendo a los clientes crear sistemas a gran escala. La combinación de las arquitecturas de procesamiento gráfico y el software de NVIDIA con la experiencia de MediaTek en el diseño de sistemas en chip (SoC’s) busca cubrir todo el espectro del mercado, desde los dispositivos de usuario final hasta la nube.
En el ámbito de la infraestructura, MediaTek adoptará la plataforma NVLink Fusion de NVIDIA para facilitar la creación de unidades de procesamiento (XPU) personalizadas. Esta base preconfigurada y validada a nivel de sistema permite a los proveedores de servicios en la nube y de hiperescala integrar sus diseños en fábricas de inteligencia artificial a escala de rack.
La plataforma unifica tecnologías de interconexión óptica y eléctrica, sistemas de comunicación entre procesadores como NVLink-C2C, y arquitecturas de memoria NVHBM, lo que optimiza el ancho de banda y el consumo energético al mismo tiempo que dedica más área de silicio al cómputo.
Gracias a esta aproximación, las empresas que necesiten hardware específico no tendrán que diseñar ni validar cada componente desde cero. Los clientes podrán centrar sus recursos de ingeniería en la capacidad de cálculo diferenciada de sus plataformas, mientras que MediaTek y NVIDIA se encargarán de la conectividad, el encapsulado avanzado, la fabricación y las tecnologías a escala de rack necesarias para su despliegue en producción. De este modo, los socios pueden aprovechar la arquitectura MGX para reducir la complejidad del desarrollo y acelerar su llegada al mercado.
Más allá de los grandes centros de datos, el acuerdo contempla el desarrollo de múltiples generaciones de chips para ordenadores de consumo y estaciones de trabajo empresariales bajo las familias RTX Spark y DGX Spark. Estos componentes integrarán las unidades de procesamiento de NVIDIA con los sistemas en chip de MediaTek.
Un ejemplo de este trabajo conjunto es el superchip GB10 Grace Blackwell, orientado a dotar a los equipos de altas capacidades para la ejecución de inteligencia artificial a nivel local mediante la combinación de una GPU Blackwell y una CPU Grace.
Finalmente, la colaboración se extiende al diseño de plataformas para vehículos definidos por software. Los sistemas Dimensity Auto de MediaTek integrarán las tecnologías de gráficos RTX de NVIDIA para los habitáculos de los coches, operando en conjunción con la plataforma DRIVE AGX.
El objetivo a largo plazo de ambas firmas en el terreno de la inteligencia artificial física es establecer una arquitectura escalable que responda a las necesidades de la futura generación de automóviles conectados.
