Telefónica España ha iniciado un proceso de transformación técnica mediante la adopción de Red Hat OpenShift como su plataforma estándar para las cargas de trabajo de TI y las funciones de red nativas de la nube. Esta integración, que se desarrolla de forma gradual, incluye también el uso de servicios de OpenStack sobre dicha plataforma con el objetivo de modernizar su actual infraestructura virtualizada. Gracias a este movimiento, la compañía puede gestionar de manera unificada tanto las máquinas virtuales como las aplicaciones modernas. Manteniendo la agilidad necesaria para escalar servicios de quinta generación y computación en el extremo de la red, conocida como edge computing.
La relación técnica entre ambas entidades se ha consolidado tras años de colaboración en los que la operadora ha trasladado sus necesidades operativas al desarrollo de comunidades de código abierto, viendo cómo estas se convertían en funciones específicas dentro de la plataforma. En la actualidad, un porcentaje muy elevado de los procesos de gestión para clientes residenciales de Telefónica ya operan en producción sobre esta nueva arquitectura. Permitiendo que tareas de escalado de capacidad que anteriormente requerían semanas de trabajo se completen ahora en pocos segundos.
La implementación de este entorno híbrido otorga a la operadora la portabilidad necesaria para desplazar y ampliar sus cargas de trabajo en diversos entornos de nube pública, como: Azure, AWS y Google Cloud. Al utilizar metodologías nativas de la nube, se alcanza una automatización profunda tanto en el sistema como en la red, lo que redunda en una mayor resiliencia ante posibles fallos. Según los datos operativos registrados, el tiempo de despliegue de aplicaciones se ha reducido de las ocho horas previas a tan solo noventa minutos, minimizando significativamente el impacto de posibles incidentes técnicos o la degradación del servicio para el usuario final.
Optimización operativa y convergencia de equipos
Más allá de las métricas de rendimiento, la estandarización sobre una plataforma común permite a la organización mitigar la complejidad derivada de gestionar operaciones de red y TI por separado. Esta convergencia ayuda a eliminar los silos de información y mejora la colaboración entre los distintos departamentos técnicos, lo que acelera tanto la resolución de problemas como los ciclos de innovación. Además, la centralización de las actualizaciones y la monitorización de seguridad reduce los costes operativos y las necesidades de formación especializada para el personal.
Rich Stephens, vice president, EMEA Telecommunications, Red Hat explica: “Telefónica está potenciando una ventaja competitiva al unificar las aplicaciones virtualizadas y nativas de la nube tanto para las operaciones de TI como de red con las tecnologías de nube híbrida de Red Hat. La plataforma común y flexible proporcionada por Red Hat OpenShift ha ayudado a Telefónica a mejorar el tiempo de comercialización, la eficiencia operativa y la fiabilidad de las aplicaciones, preparando mejor a la operadora para ofrecer una nueva generación de servicios 5G y edge innovadores en toda España”.
Marina Huertas García, head of IT systems and transformation, Telefónica España señala: “En Telefónica, estamos comprometidos con el código abierto empresarial como motor impulsor de la transformación de nuestros sistemas. A lo largo de varios años de colaboración estratégica con Red Hat, hemos podido aportar nuestras necesidades reales al desarrollo de la comunidad y ver cómo se transforman en funcionalidades y características en Red Hat OpenShift. La madurez operativa y la experiencia que hemos desarrollado con Red Hat nos posiciona para ir más allá de la simple digitalización”.
Todas las nuevas cargas de trabajo de la compañía se desplegarán bajo este modelo, garantizando una infraestructura flexible capaz de responder con rapidez a las demandas cambiantes del sector profesional y residencial.



