Los esfuerzos de Telefónica en el desarrollo de aplicaciones 5G para el sector de la defensa, iniciados en 2022, abarcan más de quince pruebas de campo en dominios terrestres, marítimos, aéreos y del ciberespacio. Entre los proyectos ejecutados a lo largo de estos años se encuentra la dotación de esta conectividad a carros de combate. Así como la integración de redes privadas de uso militar con infraestructuras públicas y conexiones satelitales gubernamentales. A finales del año 2025, la compañía ejecutó un programa de cuatro meses a bordo de un buque de las fuerzas navales de la OTAN. Esta prueba técnica sirvió para operar un nodo de comunicaciones embarcado que conectaba a la agrupación con unidades navales no tripuladas, garantizando una transmisión de datos de baja latencia sin necesidad de recurrir a satélites o redes públicas.
Más recientemente, la operadora ha desplegado un sistema de quinta generación en una aeronave militar de la base de Albacete, en el marco de un proyecto del Ejército del Aire y del Espacio destinado a actualizar tecnológicamente los aeródromos. Esta infraestructura de red localizada e independiente , conocida en el sector como burbuja táctica, se enlazó con el resto de sistemas de comunicaciones del avión para posibilitar llamadas de voz sobre redes de nueva generación (VoNR) y transmitir vídeo en tiempo real entre dos aeronaves distintas que participaban en la maniobra. De igual forma, la implicación en ejercicios internacionales recientes ha servido para comprobar la viabilidad técnica de gestionar servicios de conectividad móvil de forma conjunta entre contingentes de distintos países.
Como resultado de todo este trabajo de campo, la compañía ha inaugurado en la Comunidad de Madrid un centro dedicado al desarrollo y adiestramiento en operaciones militares de ciberdefensa con tecnología 5G, gestionado en colaboración con el Ministerio de Defensa a través del Mando Conjunto del Ciberespacio. El recinto tiene como finalidad proteger las transmisiones de elementos operativos como radares, drones, armamento y personal sobre el terreno. Los responsables del área de Defensa y Seguridad de la corporación tecnológica explican que estas instalaciones constituyen una vía para canalizar hacia los ejércitos otras tecnologías habilitadoras como la IA, el procesamiento de datos en el extremo de la red (Edge Computing) o la informática cuántica. En la actualidad, los algoritmos de inteligencia artificial ya se aplican en el recinto para identificar y bloquear ataques informáticos dirigidos contra las redes tácticas compuestas por múltiples nodos.
A finales de este mismo mes, las soluciones diseñadas en este centro de operaciones madrileño pasarán a formar parte de un programa de innovación de la agencia de información de la OTAN. Dicha iniciativa internacional proporciona la infraestructura de datos y los entornos de prueba requeridos para crear estándares tecnológicos compartidos entre los países miembros ante futuras amenazas en el plano digital. Todo el conocimiento acumulado en estas operaciones y proyectos está siendo detallado esta misma semana en la ciudad de Barcelona, mediante diversas sesiones técnicas estructuradas por la compañía en el contexto del congreso mundial de telefonía móvil.



