La complejidad creciente en la gestión de las redes y la necesidad de una mayor agilidad en la entrega de servicios han situado a las operaciones basadas en inteligencia artificial en el núcleo de la estrategia de los proveedores de servicios. En este contexto, la tecnología de IA ha dejado de ser una mera aplicación en la capa superior para transformarse en un elemento fundamental del funcionamiento de las redes modernas. Para capitalizar esta tendencia, las infraestructuras deben evolucionar hacia un modelo nativo en IA, lo que implica integrar esta capacidad directamente en las operaciones, las plataformas de servicio y los modelos de seguridad, abarcando desde el núcleo de la red hasta el extremo o edge.
Con el objetivo de dar respuesta a esta necesidad, Red Hat, NVIDIA y Palo Alto Networks han unido sus tecnologías para ofrecer una arquitectura optimizada y diseñada específicamente para la IA. Esta propuesta se articula sobre dos pilares principales que combinan las capacidades de seguridad de Palo Alto Networks con las plataformas Red Hat OpenShift y Red Hat OpenShift AI, todo ello sustentado por la infraestructura y soluciones de computación de NVIDIA.
Esta base integrada permite a los operadores desplegar y gestionar tanto las funciones de red como las cargas de trabajo de IA de forma consistente a través de Kubernetes. Un sistema que ayuda a automatizar el despliegue y la gestión de aplicaciones en contenedores de software. De este modo, se evita la creación de entornos aislados y se mantiene una coherencia operativa en centros de datos centralizados y ubicaciones de red distribuidas.
En el apartado del hardware, las cargas de trabajo se apoyan en sistemas de computación acelerada. Los servidores NVIDIA RTX PRO proporcionan potencia para el análisis de datos y la IA en el centro de datos. Mientras que la familia de servidores acelerados NVIDIA Aerial RAN Computer facilita la inteligencia en el acceso radioeléctrico y en el extremo de la red. Además, la combinación de la seguridad de Prisma AIRS con las tarjetas de red BlueField y ConnectX de NVIDIA permite la detección de amenazas en tiempo real sin comprometer el rendimiento ni aumentar la latencia, aplicando políticas de seguridad directamente en la capa de infraestructura.
Este enfoque busca que la gestión del ciclo de vida de la IA y la seguridad funcionen como un sistema único y cohesionado. Al integrar estos componentes, los proveedores de servicios pueden implementar automatización y análisis allí donde generen más valor, estableciendo una base escalable para futuras redes de la era 6G. La adopción temprana de arquitecturas nativas en IA permite a los operadores obtener ventajas competitivas en eficiencia operativa y diferenciación de servicios mediante casos de uso como la optimización de redes de acceso radio, el mantenimiento predictivo y el ahorro energético.
Durante el Mobile World Congress, las tres empresas mostrarán cómo esta colaboración facilita la transformación operativa. La transición hacia este modelo se plantea como un proceso continuo que permite a las organizaciones posicionarse como negocios capaces de ofrecer excelencia operativa y crecimiento en una economía impulsada por la inteligencia artificial.
La complejidad creciente en la gestión de las redes y la necesidad de una mayor agilidad en la entrega de servicios han situado a las operaciones basadas en inteligencia artificial en el núcleo de la estrategia de los proveedores de servicios. En este contexto, la tecnología de IA ha dejado de ser una mera aplicación en la capa superior para transformarse en un elemento fundamental del funcionamiento de las redes modernas. Para capitalizar esta tendencia, las infraestructuras deben evolucionar hacia un modelo nativo en IA, lo que implica integrar esta capacidad directamente en las operaciones, las plataformas de servicio y los modelos de seguridad, abarcando desde el núcleo de la red hasta el extremo o edge.
Con el objetivo de dar respuesta a esta necesidad, Red Hat, NVIDIA y Palo Alto Networks han unido sus tecnologías para ofrecer una arquitectura optimizada y diseñada específicamente para la IA. Esta propuesta se articula sobre dos pilares principales que combinan las capacidades de seguridad de Palo Alto Networks con las plataformas Red Hat OpenShift y Red Hat OpenShift AI, todo ello sustentado por la infraestructura y soluciones de computación de NVIDIA.
Esta base integrada permite a los operadores desplegar y gestionar tanto las funciones de red como las cargas de trabajo de IA de forma consistente a través de Kubernetes. Un sistema que ayuda a automatizar el despliegue y la gestión de aplicaciones en contenedores de software. De este modo, se evita la creación de entornos aislados y se mantiene una coherencia operativa en centros de datos centralizados y ubicaciones de red distribuidas.
En el apartado del hardware, las cargas de trabajo se apoyan en sistemas de computación acelerada. Los servidores NVIDIA RTX PRO proporcionan potencia para el análisis de datos y la IA en el centro de datos. Mientras que la familia de servidores acelerados NVIDIA Aerial RAN Computer facilita la inteligencia en el acceso radioeléctrico y en el extremo de la red. Además, la combinación de la seguridad de Prisma AIRS con las tarjetas de red BlueField y ConnectX de NVIDIA permite la detección de amenazas en tiempo real sin comprometer el rendimiento ni aumentar la latencia, aplicando políticas de seguridad directamente en la capa de infraestructura.
Este enfoque busca que la gestión del ciclo de vida de la IA y la seguridad funcionen como un sistema único y cohesionado. Al integrar estos componentes, los proveedores de servicios pueden implementar automatización y análisis allí donde generen más valor, estableciendo una base escalable para futuras redes de la era 6G. La adopción temprana de arquitecturas nativas en IA permite a los operadores obtener ventajas competitivas en eficiencia operativa y diferenciación de servicios mediante casos de uso como la optimización de redes de acceso radio, el mantenimiento predictivo y el ahorro energético.
Durante el Mobile World Congress, las tres empresas mostrarán cómo esta colaboración facilita la transformación operativa. La transición hacia este modelo se plantea como un proceso continuo que permite a las organizaciones posicionarse como negocios capaces de ofrecer excelencia operativa y crecimiento en una economía impulsada por la inteligencia artificial.



