MWC2026: La IA agéntica para las telcos domina en un Mobile mucho más centrado en los negocios y mucho menos en la prensa

La dimensión del evento hace imposible que una sola persona pueda hacer una "foto finish" de él, aunque sí es posible captar tendencias y temas de importancia, así como sus carencias, sus fortalezas y, sobre todo, su evolución.
6 de marzo, 2026
Guillem Alsina

Antes de entrar en materia en este artículo de valoración de lo que ha dado de sí la edición de este año del Mobile World Congress Barcelona, me gustaría añadir un «disclaimer» al texto: cualquier opinión de una persona sobre un evento tan grande celebrado a lo largo de cuatro días (tres y medio a la práctica, y solamente tres para sacarle verdaderamente el jugo) parte de un sesgo de base, ya que es imposible captar, en tan poco tiempo, todos los matices de su inmensidad, que son los que realimente marcan la diferencia en las opiniones personales entre cada uno de los asistentes.

Dicho de una manera más prosaica: como no puedes verlo todo, solamente vas a opinar de lo que has visto. Así que sí, opinaré del Mobile en base a las entrevistas que he hecho allí, de las charlas que he mantenido, y lo que he visto en eventos, ponencias, y pasando raudo y veloz por los pasillos entre los estands de los distintos pabellones.

Empiezo por algo que me ha sorprendido: vuelve a hablarse de conectividad satelital en los smartphones convencionales sin necesitar de hardware adicional, y cómo servicio ofrecido por las operadores a través de acuerdos de negocio con empresas especializadas. Y no es la primera vez.

Ya el año pasado se habló ampliamente de ello, y el anterior, pero mi sensación es de que sólo se habla de ello los días del Mobile y, luego, la cosa desaparece el resto del año, diluída entre otros anuncios e iniciativas de las propias operadoras.

Ignoro como están funcionando estos servicios, si realmente hay un uso de ellos, si funcionan bien, y si los acuerdos comerciales se activan correctamente entre las dos partes y benefician a los clientes de las operadoras (no se puede estar en todo), però el sabor de boca que me deja la actividad comunicativa de las operadoras relativa a este tema es que lo utilizan para dar titulares a la prensa pero, luego, la mayoría de sus clientes desconoce ni siquiera que el servicio existe, lo que implica que no informan mucho de ello a su base de clientes y a los consumidores en general.

Starlink estaba presente en el Mobile con estand propio, y tuvo su dosis de protagonismo en la segunda keynote del evento, pero pensaba que, con su evolución y que, al menos por el momento, la conectividad satelital no supone una amenaza para los servicios celulares de las operadoras, estas últimas no harían anuncios al respecto, agazapadas en sus trincheras esperando a tener más clara la evolución del mercado en este particular.

Por lo que respecta a la robótica, otro campo muy de moda por su espectacularidad, he visto menos androides humanoides de lo que pensaba (aunque sí los suficientes, todo cabe decir), y la mayoría de ellos orientados a tareas de información en espacios públicos y, por lo tanto, controlados.

En este terreno, me ha faltado ver más proyectos de robots (humanoides o no) que se estén preparando para asistencia sobre el terreno, a tareas de riesgo en espacios en los que el ser humano lo tiene un poco más complicado, como rescates en alta montaña, y pese a que me hablaron, por ejemplo, de robots para trabajar en áreas que han sufrido unos niveles de radiación nuclear que hacen inviable la presencia humana.

La tecnología de las baterías es un punto clave en este aspecto, tal y cómo me comentaron. También ha habido empresas que han estado presentes en la cita barcelonesa, que se encargan de intentar aportar tecnologías novedosas que buscan incrementar la autonomía de las baterías, pero todavía todo muy en pañales.

Y me permito recordar que todo esto desde una visión parcial y, por lo tanto, sesgada.

Por cierto que lo de los robots bailarines puede parecer espectacular, y salen por todas partes, pero ¿realmente necesitamos que los robots bailen? Yo quiero que los robots hagan todas las tareas más difíciles, para que yo pueda irme a bailar, y admito que soy un negado en la pista, pero tampoco tengo vergüenza para lanzarme.

Otro tema que no he podido explorar a fondo, ni mucho menos, pero que sí he podido tocar de pasada, ha sido el de las gafas de realidad aumentada, de las que he podido probar algunos ejemplares, y sigo sin ver su usabilidad real a día de hoy (dejando de lado el tema de las baterías).

Sí tengo referencia de las Meta Ray-Ban Display que, por lo que me han dicho, están un paso por encima de la competencia, si tenemos en cuenta que la mayoría de estas son gafas con una autonomía más bien escasa, y cuyas interfaces visuales consisten básicamente en un texto en letra exclusivamente verde y cuya usabilidad es bastante pedestre. No obstante, no las he podido probar personalmente, por lo que hablo a través de referencias.

Me he quedado con ganas de probar la nueva plataforma de Google, Android XR, pero el contacto con la firma de Mountain View anterior al evento no acabó fructificando, y durante los días de la feria no tuve tiempo pese a pasar varias veces por delante de su estand.

Un tema del que sí creo poder opinar con conocimiento de causa es el de la inteligencia artificial agéntica aplicada a las redes de las operadoras de telecomunicaciones, gracias a las impresiones que me dieron entrevistados como Luis Manuel Díaz de Terán López, vicepresidente i responsable de industria de Capgemini Engineering, con quien hablamos abastamente del tema en un artículo que recomiendo no porque lo haya escrito yo, sino realmente por lo que cuenta en él el entrevistado.

Y todavía tengo pendiente finalizar y publicar la entrevista con Ishwar Parulkar, Chief Technologist for Telecom de Amazon/AWS, aunque con él no toqué tan a fondo el tema.

La GSMA también ha movido ficha en este tema, tal como anunció su director general en la primera keynote del evento el lunes por la mañana. Y es que las necesidades de las telcos son demasiado específicas en algunas áreas, y sus servicios son demasiado sensibles, como para usar cualquier LLM de tipo generalista, de los que usamos cualquiera de nosotros cada día para tareas domésticas y profesionales.

En definitiva, pues, un Mobile dominado por la IA, pero, en el cual, yo particularmente no he visto ninguna novedad realmente rompedora, aunque sí saltos cualitativos y cuantitativos en los frentes de todas las tecnologías que, a lo largo de las últimas ediciones tras la pandemia, han sido disruptivas.

Y por lo que respecta al congreso en sí, desde mi visión como periodista, antes de la pandemia (y especialmente desde su llegada a Barcelona y hasta su cambio de ubicación entre el recinto ferial de Montjuic y el de Gran Via en l’Hospitalet) era un evento muy volcado en la prensa y en ser un escaparate de las grandes firmas, pero su actual planteamiento priman mucho más los negocios y deja a la prensa y el mostrar los avances y los nuevos dispositivos a los medios para que estos hagan llegar la información a la ciudadanía (consumidores) no ya en un segundo plano, sinó casi en una cuestión secundaria, cuando es el momento y el lugar idóneo para la comunión entre los fabricantes y el canal que comunica sus novedades.

No es una crítica, aunque ello me perjudique algo en mi trabajo, es solamente la constatación de una evolución.