Microsoft prepara una nueva subida global de precios de Microsoft 365 para 2026

A partir de julio del año que viene, la compañía de Redmond incrementará las tarifas de uso de las distintas ediciones profesionales de su suite ofimática, después de que a comienzos de este año incrementara los precios de las versiones de consumo.
10 de diciembre, 2025

Según informa Reuters, Microsoft ha anunciado que a partir de julio de 2026 incrementará los precios de sus suites de productividad Microsoft 365 a nivel mundial tanto para los clientes corporativos y los de la administración pública, en un movimiento que puede afectar de manera directa a la planificación presupuestaria de los departamentos de TI y a las estrategias de contratación de software en organizaciones de todos los tamaños.

La firma enmarca esta actualización de tarifas en la evolución funcional de la plataforma, que ha incorporado más de un millar de nuevas capacidades, entre las que se incluyen herramientas de productividad apoyadas en inteligencia artificial y mejoras de seguridad integradas. Las mayores subidas se concentrarán en los planes dirigidos a pequeñas empresas y a trabajadores de primera línea, mientras que las suites para grandes corporaciones experimentarán incrementos más contenidos.

Según cita Reuters, la oferta de Microsoft en productividad potenciada por IA en su suite incluye Copilot como complemento opcional con un coste de 30 dólares mensuales por usuario, además de nuevos paquetes orientados a pequeñas y medianas empresas.

En el segmento de pequeña empresa, Microsoft 365 Business Basic pasará a costar 7 dólares por usuario y mes, lo que supone un incremento del 16,7% sobre el precio actual. Por su parte, Business Standard se situará en 14 dólares mensuales por usuario, con un incremento del 12%. Las organizaciones que utilicen estos planes deberán revisar sus previsiones de gasto operativo en suscripciones de productividad y valorar el impacto en el coste total de propiedad de la plataforma en el medio plazo. En el ámbito de las grandes corporaciones, los incrementos de precio serán más moderados y, así, Microsoft 365 E3 se encarecerá un 8,3%, hasta alcanzar los 39 dólares por usuario y mes, mientras que Microsoft 365 E5 quedará en 60 dólares, lo que representa un incremento del 5,3%.

Los planes destinados a empleados de primera línea, como aquellos que trabajan de cara al público o en operaciones sobre el terreno, serán los que registren las subidas más acusadas; las suscripciones para estos colectivos llegarán a encarecerse hasta un 33%: Microsoft 365 F1 pasará de 2,25 a 3 dólares por usuario y mes, mientras que F3 se incrementará de 8 a 10 dólares. Este cambio obligará a empresas con grandes plantillas distribuidas en funciones operativas a recalcular el coste de extender licencias de productividad básica a toda su fuerza laboral.

En el caso de las administraciones públicas, la compañía de Redmond ha avanzado que las suites gubernamentales seguirán una evolución de precios similar a la de los planes comerciales, aunque con una implantación escalonada en función de las normativas locales de cada país. Esto supone que los organismos del sector público deberán anticiparse a un aumento progresivo de las tarifas de Microsoft 365, condicionado por los marcos regulatorios de cada jurisdicción.

El anuncio se produce en un contexto en el que la suite de productividad de Microsoft, que integra aplicaciones como Word, Excel y PowerPoint, se enfrenta a una competencia creciente por parte de productos de la competencia, entre ellos, la propuesta de Google.

En paralelo, la compañía continúa profundizando en su estrategia de productividad basada en la inteligencia artificial, apoyándose en Copilot como elemento adicional de valor, pero también como nuevo componente de coste para los clientes que decidan desplegarlo de forma generalizada.

Microsoft recuerda que la última subida de precios para clientes comerciales de Office se produjo en 2022. Además, a comienzos de este año la empresa incrementó por primera vez en más de una década las tarifas de las suscripciones de consumo, de manera que el ajuste previsto para julio del año que viene se enmarca en una dinámica de revisión al alza de los precios de sus servicios de productividad tanto para el mercado empresarial como para el usuario final.