¿Microsoft nos espía a través de LinkedIn?

Una plataforma de usuarios denuncia prácticas ilícitas de robo y uso de datos privados de los usuarios de la red social, mientras que desde Microsoft se defienden atacando al impulsor de la iniciativa, un programador que podría estar buscando vengarse de LinkedIn.
14 de abril, 2026

Según el colectivo Fairlinked, que agrupa a usuarios comerciales de la red social profesional LinkedIn, Microsoft nos espía a través de esta, con la finalidad de cruzar nuestros datos y obtener perfiles profesionales con conexiones que deriven en información de interés para la compañía de Redmond. No obstante, desde Microsoft niegan la mayor, no directamente, sino indirectamente a través de los medios de comunicación, aduciendo las acusaciones a un desarrollador resentido.

A través del sitio web www.browsergate.eu, Fairlinked explica que Microsoft habría llevado a cabo prácticas de inyección de scripts en las páginas de LinkedIn, cuyo cometido es comprobar la existencia de unas determinadas extensiones instaladas en el navegador web (testeando más de seis mil posibles extensiones), para poder registrar datos de la navegación e interacción de los usuarios.

Con estos datos, la firma estadounidense habría podido perfilar a los usuarios de su red social e identificar el uso de software de la competencia, llevando a la posibilidad de realizar un listado con la cartera de clientes de la competencia. De probarse estas acusaciones, sin lugar a duda Microsoft podría ser objeto de investigación judicial o por parte de las autoridades reguladoras, tanto estadounidenses como europeas, o de otras partes del mundo.

El script inyectado no solamente verificaría la existencia en el navegador de extensiones de herramientas corporativas y que estén activas, sino que también sondearía otras de tipo más generalista como las que realizan correcciones ortográficas, o para la gestión de impuestos, además de extraer también un informe de las características técnicas del ordenador desde el cual se conecta el usuario, con datos cómo la cantidad de núcleos que posee el procesador, el tamaño de la pantalla, el eje horario en el que está configurado el sistema, el estado de la batería, o cuanto almacenamiento posee, y cuanto de este está ocupado por archivos y carpetas.

Al menos una parte de las acusaciones habrían sido verificadas de forma independiente, según explican en BleepingComputer.

Cómo decía al principio, desde Microsoft no han respondido directamente a las acusaciones, no han emitido ningún comunicado ni nota de prensa, pero si han hablado con los medios, cómo con Ars Technica, para admitir que si bien buscan ciertas extensiones instaladas en el navegador web, esto se hace para garantizar el óptimo funcionamiento de su servicio, y para detectar herramientas que incumplen los términos de servicio o violan la privacidad de sus usuarios además de bloquear aplicaciones de scrapping (que capturan el contenido de sitios web enteros).

Los portavoces de la compañía también aducen que quien se halla tras la denuncia es un desarrollador frustrado por el bloqueo por scraping de una extensión que creó, y por la cual ya había perdido con anterioridad una causa judicial en Alemania.