Microsoft ha anunciado una serie de cambios en la forma de trabajar de Windows Update, que ya ha empezado a distribuir a través de sus canales de pruebas (Dev y Experimental), indicando que dichos cambios emanan de las opiniones recogidas entre los usuarios.
Del análisis de dichas opiniones se desprendieron dos quejas que se repetían con frecuencia: por un lado, la interrupción del trabajo que provocan las actualizaciones cuando se ejecutan en momentos inoportunos y, por el otro, la escasa capacidad para decidir cuándo se llevan a cabo. El objetivo declarado de la revisión es ampliar el margen de decisión de quien utiliza el equipo sin renunciar a mantenerlo protegido de manera predeterminada.
Estos cambios tampoco surgen de manera aislada, puesto que ya a finales del pasado año 2025, Microsoft simplificó los títulos con los que se identifican las distintas actualizaciones y, a principios de este mismo año, añadió la posibilidad de omitir su instalación durante la puesta en marcha del dispositivo, el procedimiento de configuración inicial que se ejecuta al estrenar un equipo.
Con dicha opción, quien configura un ordenador nuevo puede llegar antes al escritorio y descargar las actualizaciones más tarde, o bien instalarlas de inmediato para partir de un sistema con todas las novedades y correcciones. Si se opta por aplazarlas, las últimas funciones y parches de seguridad no estarán disponibles hasta que se decida instalarlos, una posibilidad que no se aplica a los equipos corporativos cuya configuración está gestionada por la organización, ni a aquellos casos en los que la actualización resulta imprescindible para que el dispositivo funcione.
Entre las novedades presentadas y explicadas ahora, figura un rediseño de la función que permite pausar las actualizaciones. A través de un calendario, el usuario puede fijar el día concreto del mes hasta el que desea detenerlas, con un tope de 35 días que ahora puede prorrogar tantas veces como quiera/necesite.
Esta flexibilidad facilita planificar la pausa en torno a viajes, congresos, exámenes o periodos de mayor carga de trabajo, ya que cada nueva prórroga vuelve a alcanzar el plazo máximo sin límite en el número de renovaciones.
Otro de los cambios afecta al menú de apagado. Microsoft ha separado las acciones de encendido de las de actualización, de modo que las opciones de reiniciar y apagar estarán siempre presentes y permitirán ejecutar esas órdenes sin instalar las actualizaciones pendientes.
Las alternativas que combinan ambas tareas, actualizar y reiniciar o actualizar y apagar, se mantendrán cuando proceda, lo que da como resultado cuatro posibilidades diferenciadas. Si se elige reiniciar o apagar, el sistema ejecutará exactamente esa orden sin iniciar una actualización inesperada. Tras un reinicio, Windows intentará restaurar con mayor rapidez las aplicaciones que estuvieran abiertas para facilitar la vuelta al trabajo.
La revisión también atiende una petición vinculada a la simplificación de títulos del año pasado. Los usuarios reclamaban más información sobre las actualizaciones de los controladores, los programas que permiten al sistema comunicarse con los componentes físicos del equipo, ya que con frecuencia presentaban nombres parecidos o idénticos. Para distinguirlas, la compañía de Redmond ha incorporado al título la categoría del dispositivo afectado, de manera que se indique si la actualización corresponde a la pantalla, el sonido, la batería u otras clases de controladores.
Menos interrupciones y un único reinicio mensual
El segundo eje de la revisión persigue reducir el número de reinicios, un motivo de queja habitual cuando se repite varias veces al mes. Para evitarlo, Microsoft ha empezado a coordinar las actualizaciones de controladores, de la plataforma de desarrollo .NET y del firmware con la actualización de calidad mensual, de manera que el conjunto se concentre en un único reinicio.
Este paquete periódico reúne los parches de seguridad mensuales, las actualizaciones de emergencia que se publican fuera del calendario habitual y las actualizaciones opcionales sin contenido de seguridad, estas últimas sólo cuando el usuario las solicita.
La frecuencia varía según el perfil del equipo; los participantes en el programa de pruebas Windows Insider de los canales Experimental y Beta recibirán actualizaciones semanales, mientras que quienes optan por adelantar novedades en la versión comercial las verán cada dos meses, y los usuarios comerciales que no han elegido anticiparse afrontarán reinicios mensuales. En la página de Windows Update, dentro de la configuración del sistema, todas ellas aparecerán agrupadas en una sola sección.
Las descargas se realizarán en segundo plano y quedarán a la espera de una instalación y un reinicio coordinados con el siguiente paquete mensual o con cualquier otra actualización aprobada manualmente. Quien lo prefiera podrá adelantar la descarga e instalación de todas o de algunas y, si no realiza ninguna acción, se aplicarán junto a la siguiente actualización de calidad.
Seguridad reforzada de manera predeterminada
El tercer apartado se centra en la protección de los equipos. En el marco de la Secure Future Initiative, la estrategia de Microsoft para reforzar la seguridad de sus productos, la firma busca que los dispositivos reciban el último parche poco después de su publicación. No obstante, admite que en ocasiones los usuarios encuentran obstáculos al instalarlos, ya sea por limitaciones del ancho de banda, o bien por fallos durante el proceso.
Para corregirlo, desde Microsoft aseguran haber reducido en los últimos meses el tiempo de descarga y de aplicación de las actualizaciones, una tarea que prevén continuar a lo largo del año y que consideran especialmente útil en los dispositivos que pasan poco tiempo conectados o que operan en zonas con mala cobertura.
A esto se le suma que el sistema incorpora un mecanismo de recuperación automática que intenta completar las actualizaciones fallidas sin intervención del usuario, subsanando los errores en tiempo real, un procedimiento que, según la misma empresa, alarga la duración de algunas instalaciones, pero que también eleva la proporción de las que terminan con éxito.
Microsoft recomienda instalar las actualizaciones poco después de su publicación para preservar la seguridad de los equipos y de los datos. Los cambios han empezado a distribuirse en el canal Dev y en el nuevo canal Experimental, este último también en fase de despliegue.



