Lyntia amplía su servicio de colocation con ILAs gestionadas en la Península Ibérica

Lyntia refuerza su propuesta de colocation para redes de fibra oscura incorporando funcionalidades estandarizadas para ILAs, con alcance en toda la Península Ibérica y especial foco en los principales corredores de tráfico de datos, y ofrece nuevas modalidades de alojamiento, construcción y gestión de emplazamientos ópticos compartidos.
27 de noviembre, 2025

El operador mayorista de infraestructuras de telecomunicaciones lyntia ha anunciado una actualización de su servicio de colocation con la incorporación de nuevas funcionalidades estandarizadas para ILAs (InLine Amplifiers, amplificadores en línea).

Hasta ahora, el producto de colocation de la compañía ofrecía espacio físico y servicios auxiliares en cinco centros de datos y más de 150 centros de red en España y Portugal. Estos emplazamientos permiten a los operadores alojar su equipamiento de comunicaciones en infraestructuras ya desplegadas, evolucionando para ajustarse a los requisitos de los operadores que despliegan fibra oscura.

Con la actualización anunciada, lyntia orienta este servicio de forma más específica a las necesidades de los clientes que construyen redes sobre fibra oscura, es decir, infraestructuras ópticas en las que el operador controla directamente la electrónica que utiliza.

Las ILAs son puntos de la red preparados para alojar amplificadores ópticos en rutas de fibra oscura, con el objetivo de mantener la calidad de la señal a lo largo de trayectos extensos, y lyntia las pone a disposición a lo largo de toda la Península, con especial atención a los corredores de mayor tráfico como Lisboa-Madrid, Madrid-Barcelona y Bilbao-Lisboa.

Estas ILAs se ofrecen como complemento a la contratación de fibra en dichas rutas, de manera que los operadores puedan disponer en los mismos trazados tanto de la infraestructura óptica como de los puntos intermedios para amplificación.

Fernando Conde, Product Manager de Infraestructuras en lyntia, apunta que la compañía concibe las ILAs no solo como elementos intermedios de la red, sino como puntos de control relevantes dentro de la infraestructura óptica. Según el responsable, la nueva propuesta combina la disponibilidad de emplazamientos con servicios gestionados que se adaptan al grado de control que quiere mantener cada operador sobre su red.

Por un lado, los operadores tienen la posibilidad de pedir espacio para sus ILAs en centros de red o casetas ya existentes dentro de la red de lyntia, o bien promover la construcción de nuevos emplazamientos donde sea necesario. La compañía contempla tanto el uso de infraestructuras compartidas como la creación de ubicaciones exclusivas y personalizadas, en función de la demanda y de los requerimientos de cada proyecto.

Por otro lado, el modelo permite decidir quién suministra el equipamiento óptico. El cliente puede instalar sus propios equipos de amplificación o delegar en lyntia la provisión de estos elementos. Además, se ofrece la opción de externalizar la gestión operativa de los sistemas, lo que incluye el mantenimiento y la atención a incidencias sobre el equipamiento óptico desplegado en estos emplazamientos.

De este modo, los operadores pueden elegir entre una aproximación en la que asumen directamente la operación técnica o una fórmula más delegada en la que la responsabilidad recae sobre el proveedor de infraestructura.

Impacto en costes, tiempos y operación

Según la compañía, estas modalidades buscan reducir los costes frente a infraestructuras propias, acelerar la disponibilidad de emplazamientos y ajustar el nivel de gestión sobre los equipos ópticos a las necesidades de cada operador.

En el ámbito económico, lyntia sostiene que el uso de infraestructuras compartidas permite a los operadores evitar la inversión necesaria para construir y mantener sus propios emplazamientos, lo que se traduciría en un ahorro al aprovechar una red ya desplegada. Esta aproximación se plantea como alternativa a la construcción individual de casetas o centros técnicos a lo largo de las rutas de fibra oscura.

En términos de plazos, la utilización de ubicaciones ya existentes se presenta como una forma de disponer de ILAs en menor tiempo, al no depender de nuevos proyectos de obra civil o habilitación de emplazamientos. Para los casos en los que sí se requieran nuevas ubicaciones, la compañía incorpora a su oferta la construcción y el mantenimiento de dichos emplazamientos, integrados en el mismo servicio.

Otro de los elementos destacados es la capacidad de personalizar el nivel de gestión sobre los equipos ópticos. Los operadores pueden optar por modelos en los que mantienen un control directo de la operación diaria o, alternativamente, delegar parte o la totalidad de las tareas de supervisión, mantenimiento e intervención en lyntia. Esta flexibilidad se plantea como un factor que permite adaptar el servicio al grado de presencia del operador en la Península Ibérica y a sus recursos internos de operación.

Finalmente, el uso de infraestructuras compartidas se describe como un mecanismo para obtener eficiencias operativas, al concentrar en los mismos emplazamientos los recursos necesarios para varios clientes.