El uso de Google en España durante 2025 muestra una orientación marcada hacia la verificación constante de información que cambia de un día para otro, según análisis de Semrush (compañía especializada en marketing digital y visibilidad online); sobre las búsquedas realizadas en el último año que han superado una media del millón de consultas mensuales.
Dicho estudio apunta a que gran parte de la atención se concentra en comprobar “estados” cotidianos (como el tiempo, el fútbol o el acceso a servicios básicos) mientras el descubrimiento de contenidos queda en un segundo plano. Desde Semrush, y en base a estas conclusiones; se describe un cambio de rol del buscador para una parte de los usuarios, que lo utilizan menos como vía de acceso a contenidos y más como mecanismo de comprobación del presente.
Según Fernando Angulo, Senior Marketer Research Manager de la firma: “Google ha dejado de ser, para una parte de los usuarios, una puerta de acceso a contenidos para convertirse en una herramienta de verificación constante del presente. Las formas de consumo de información están cambiando rápidamente con la irrupción de la inteligencia artificial, y este contexto obliga a marcas y medios a repensar su estrategia de visibilidad. Ya no basta con estar bien posicionados en los canales tradicionales, ahora también es clave diversificar la presencia entre el ecosistema clásico de búsqueda y los nuevos entornos impulsados por la IA, donde se están tomando cada vez más decisiones informativas”.
Este desplazamiento hacia la verificación no implica, de acuerdo con el análisis, que los usuarios hayan dejado de informarse. La clave, en cambio; está en la naturaleza de las consultas: cuando una necesidad es recurrente y su respuesta varía a diario, el buscador se convierte en la vía más directa para resolverla. En 2025, el mayor volumen de búsquedas se concentra precisamente en ese tipo de consultas de comprobación constante.
El informe sitúa dos ámbitos por encima del resto en términos de volumen agregado: las búsquedas medias relacionadas con el clima y el fútbol superan en conjunto los 90 millones de consultas mensuales, una cifra que refleja el peso de ambos hábitos en la rutina digital.
Términos como “tiempo” (24,9 millones de búsquedas mensuales), “tiempo mañana” (10 millones) o “el tiempo” (4,6 millones), junto con búsquedas geolocalizadas y referencias a fuentes oficiales como AEMET (1,8 millones), suman más de 48 millones de búsquedas mensuales vinculadas a la previsión meteorológica. El análisis subraya que este volumen no se explicaría por episodios excepcionales, sino por un patrón sostenido de consulta, incorporando la previsión como una comprobación habitual para organizar el día.
Este patrón de uso ayuda a explicar, según el análisis, por qué otros ámbitos quedan en posiciones secundarias dentro del conjunto de búsquedas que superan el millón mensual. El ocio cultural (música, cine, libros o eventos) apenas mantiene presencia sostenida en ese umbral, y la innovación tecnológica aparece más asociada a plataformas ya establecidas, como YouTube o Amazon, entendidas principalmente como vías de acceso a servicios consolidados.
Semrush enmarca este fenómeno como una lógica que se reproduce fuera de España: en un análisis equivalente sobre los Estados Unidos, la compañía identifica un comportamiento similar, aunque aplicado a otras categorías, con predominio de consultas orientadas a decidir en el momento o a comprobar estados en tiempo real, como búsquedas de proximidad (“food near me”, “restaurants near me”), seguimiento de mercados financieros (por ejemplo, Dow Jones o Tesla stock) o tracking de envíos, además de deportes y figuras políticas.
La conclusión es que, más allá de las diferencias culturales, el uso del buscador responde a una misma necesidad de orientación inmediata.
Dentro de un ecosistema dominado por la verificación cotidiana, las búsquedas de herramientas de inteligencia artificial destacan por su peso y por el motivo que las impulsa. Consultas como “ChatGPT” (20,6 millones de búsquedas mensuales) o “Gemini” (1,5 millones) se sitúan entre las plataformas tecnológicas que superan el millón mensual en 2025.
A diferencia de otras plataformas digitales consolidadas, estas consultas se vinculan menos al acceso repetido a un servicio conocido y más a la obtención de respuestas directas, la generación de contenidos o la resolución de tareas concretas. En términos de comportamiento, conviven así dos lógicas: la comprobación constante de lo cotidiano y el uso creciente de sistemas capaces de ofrecer respuestas de forma directa.
El escenario que dibujan estas búsquedas apunta a una reconfiguración de los canales de acceso a la información, con implicaciones para marcas, medios y creadores de contenido. En la medida en que el buscador se consolida como herramienta de verificación del presente y la IA gana peso como vía para resolver necesidades prácticas, la competencia por la visibilidad se desplaza hacia un ecosistema en el que la toma de decisiones informativas se distribuye entre la búsqueda tradicional y nuevos entornos impulsados por inteligencia artificial.



