Las empresas que operan en el ámbito corporativo se enfrentan habitualmente a la dispersión de la información de sus clientes a lo largo de ciclos de venta complejos. Los datos generados por los compradores suelen quedar fragmentados en diversos sistemas independientes. Tales como: gestores de relaciones, herramientas de automatización o la propia analítica web. Esta separación impide tener una perspectiva global de la relación comercial, y el proceso manual para unificar estos registros consume un tiempo del que los departamentos de ventas y marketing carecen.
Para solventar este problema organizativo Liferay ha puesto a disposición del mercado su nueva solución Liferay Data Platform. Esta herramienta se encarga de recopilar y unificar en una única interfaz toda la información procedente de los diferentes sistemas de ventas y canales digitales. El sistema es capaz de vincular las actividades anónimas con los perfiles conocidos, rastrear el origen de cada dato y aplicar reglas para resolver cualquier discrepancia de forma automática, eliminando así la gestión manual.
La nueva plataforma incluye un panel de control que clasifica a los clientes en 6 fases distintas en función de su actividad real. Este seguimiento abarca desde la etapa inicial de conocimiento hasta el momento en que existe un riesgo de pérdida de la cuenta. Gracias a este sistema, la herramienta detecta de forma autónoma a aquellos usuarios que permanecen estancados en una misma etapa durante más de noventa días y evalúa las tasas de conversión. De esta manera, los responsables de marketing pueden configurar campañas específicas para cada momento alineando sus prioridades con los equipos de ventas y atención al cliente, todo ello sin requerir la intervención del departamento informático.
El análisis continuo del comportamiento del usuario permite adaptar los contenidos y la segmentación de manera dinámica e inmediata. Tan pronto como un comprador cumple unos criterios previamente establecidos, el sistema lo incluye en un segmento específico y lo retira cuando su nivel de actividad cambia. Al integrarse directamente con la plataforma de experiencia digital del mismo fabricante, los equipos comerciales pueden ofrecer una experiencia totalmente personalizada y mantener el contacto mientras el comprador muestra interés activo.
Julia Molano, directora de Gestión de Producto de Liferay señala: «Los fabricantes, distribuidores y otras organizaciones B2B basan su negocio en relaciones a largo plazo con sus clientes. Sin embargo, carecían de un espacio único que les mostrará cómo evolucionan esas relaciones. Esto puede llevar a ignorar señales de que un cliente requiere atención o a contactarlo cuando su interés ya ha desaparecido. LDP proporciona a los equipos la visibilidad necesaria para anticiparse a esos momentos clave, en lugar de limitarse a reaccionar«.
El objetivo principal de esta nueva solución es dotar a los profesionales de la capacidad de anticiparse a los momentos clave de la relación comercial, facilitando una postura proactiva en lugar de puramente reactiva.
