Conocida por sus pruebas comparativas y sus rankings en materia de cámaras, DXOMARK publica un artículo en su web que es muy revelador sobre la evolución de las webcams en los portátiles con Windows en comparación con sus homólogas en el mundo Mac (los famosos MacBook) a lo largo de los dos últimos años.
La compañía dispone desde 2023 de un ranking de webcams en portátiles que, en esa época, era claramente dominado por los MacBook de Apple, seguidos a mucha distancia por los portátiles equipados con Microsoft Windows.
En los últimos 24 meses, el resto de marcas que no son Apple han hecho un salto de calidad hasta atrapar a la firma de la manzana en este particular aspecto, mientras que la compañía de Cupertino se ha estancado con solamente unas ligeras mejoras que no han cambiado sustancialmente su puntuación, que sigue siendo la misma desde el MacBook equipado con chip M1.
Ahora, si bien los portátiles de Apple siguen copando las primeras posiciones del ranking, la distancia con el primer ordenador PC clasificado se han reducido desde los 35 puntos en 2023, a solamente un punto (136 a 135): el Microsoft Surface laptop de 13 pulgadas empata con los MacBook Pro y Air de 2023, siendo superados todos ellos por el MacBook Pro de 2024.
No obstante, y si bien desde DXOMARK se ha dado mucha importancia a este hecho, podemos ver que entre las primeras posiciones se cuelan PCs de las marcas Microsoft y Lenovo, pero que el primero fuera de estas es el HP Spectre X360 de 2024 con 113 puntos, lo cual no supone un cambio radical en el comportamiento general de los ordenadores con Windows, aunque sí una tendencia que, poco a poco, va «in crescendo».
Una cuestión de hardware+software
Desde la misma DXOMARK indican que la mayoría de los consumidores tienen la tendencia a creer que, cuanta mayor resolución tenga la cámara, mayor calidad presentarán las imágenes captadas, y eso no responde a la realidad.
De hecho, la mejora en el ámbito de los PCs no responde solamente a la mejora en el hardware, sino también, y especialmente, en el software de la cámara para el posterior procesamiento de la señal de imagen.
El laboratorio de DXOMARK detecta una relación más bien débil entre la cantidad de megapíxeles del sensor y la calidad del detalle: hay webcams de 2 MP que superan a sensores de 8 MP cuando el procesado está bien ajustado. El Surface Laptop de 13″, con un sensor modesto, logra sus 135 puntos gracias a la ISP de Qualcomm y a la optimización por IA, mientras que algunas cámaras 4K mal calibradas quedan por debajo de 100 puntos.
Otro caso ilustrativo es la comparación entre el mismo Surface de antes, y el HP Dragonfly Pro Chromebook: bajo 1.000 lux y un rango dinámico de 4 EV, el modelo de HP muestra una menor exposición y textura pese a duplicar la resolución del sensor. El mensaje para el comprador es claro: el «tuneado» del ISP pesa más que la hoja de especificaciones.
Una opción más: usar el smartphone como webcam
Por experiencia propia, sé que las webcams de los portátiles son bastante deleznables y, en comparación, tenemos unas excelentes cámaras en nuestros smartphones, con lo que siempre las llevamos encima.
Las nuevas versiones de la especificación USB permiten utilizar la cámara de nuestro terminal cómo webcam con sólo conectar el teléfono al portátil con el cable adecuado pero, si todavía no disponemos del soporte hardware para ello, podemos utilizar un software como Iriun Webcam, que dispone de una versión gratuita y otra de pago, y que convierte nuestro smartphone en una webcam inalámbrica, siempre y cuando esté en la misma red Wi-Fi que nuestro portátil.
En este caso, deberemos instalar un software en ambas máquinas: el cliente en el portátil (se encuentra disponible para Windows, macOS y Linux), y el servidor en el teléfono (iPhone y Android).
Llevo unos años utilizando Iriun Webcam y, de hecho, lo empleo como sustituto de la cámara web de mi workstation portable (que es mi ordenador de sobremesa), así como de mi ordenador ultraportátil que tengo para desplazamientos, y he de decir que funciona a las mil maravillas.
Además, la versión de pago me permite utilizar cualquiera de las lentes como webcam, pudiendo seleccionarlas individualmente.
Eso sí, su resolución se encuentra limitada por lo que permita la solución de videoconferencia empleada.



