Desde la Comisión Europea, la propia presidenta Ursula von der Leyen, ha anunciado la finalización del proceso de confección de la nueva aplicación móvil que debe permitir que los ciudadanos de los países miembro puedan certificar su edad para acceder a sitios web como, por ejemplo, los de pornografía, con el objetivo de impedir el acceso a estos contenidos por parte de los menores de edad.
Con su previsible futura obligatoriedad, también hará que sea más simple hacer cumplir a las redes sociales la prohibición de su uso hasta determinada edad, habida cuenta de que estas no han querido implementar unos mecanismos fuertes de control en este sentido.
Por la definición que la UE dió a la app, esta debía cumplir su cometido de verificar legalmente la edad del usuario, pero sin revelar su identidad, pese a que para la validación del usuario se requiere validar un documento de identidad o pasaporte.
Este software se encuentra disponible como código abierto, de manera que puede ser auditado por cualquiera e, incluso, reaprovechado en otras aplicaciones, por ejemplo, integrándolo en las apps de los diversos estados miembro, cosa que se ha aprovechado desde la Comisión Europea para animar tanto a los gobiernos de estos, como a las empresas privadas, a integrarla en sus propios desarrollos.



