La telesalud ha multiplicado su uso por 38 en solo dos años y se ha convertido en un pilar del sistema sanitario. La pandemia de COVID-19 actuó como catalizador de un cambio que, según el «Estudio sobre la experiencia de atención virtual global» elaborado por la consultora Escalent junto a Logitech, ha pasado de ser una solución de contingencia a un recurso que redefine la accesibilidad a los servicios médicos.
El 84% de los pacientes y el 71% de los profesionales de la salud declaran estar satisfechos con la atención remota. Estos índices de satisfacción avalan la progresión de la consulta virtual como complemento (y, en muchos casos, sustituto) de la visita presencial, al tiempo que confirman su aceptación entre los actores implicados.
El 82% de los sanitarios reconoce que la telemedicina ha mejorado el acceso, pero la calidad del vídeo sigue siendo un obstáculo. En particular beneficia a quienes residen en zonas rurales o presentan dificultades de movilidad, aunque la sensación de «desconexión» derivada de una imagen deficiente limita su pleno despegue.
Más de tres cuartas partes de los profesionales consideran que una imagen nítida es esencial para mantener la confianza del paciente. El informe subraya que, si la calidad visual no está a la altura; casi siete de cada diez médicos temen perder a sus pacientes en futuras citas virtuales.
Ante esta realidad, los responsables de TI del ámbito sanitario están adoptando soluciones de videocolaboración que garanticen un flujo de consulta homogéneo. Equipamientos con cámaras de alta definición, micrófonos con cancelación de ruido y control remoto del encuadre empiezan a ser habituales en especialidades donde la precisión visual resulta crítica, como la dermatología o la oftalmología.
La oferta de proveedores como Logitech se sitúa en esa dirección: cámaras capaces de mantener la fidelidad cromática, software Logi Tune para ajustar parámetros en tiempo real y accesorios diseñados para entornos clínicos buscan minimizar errores diagnósticos y fortalecer la relación médico-paciente a distancia.
El 75% del personal sanitario prevé que la telesalud seguirá creciendo, lo que refuerza la necesidad de invertir en tecnologías de videocolaboración avanzadas. A medida que el modelo híbrido gana terreno, la mejora continua de la experiencia de usuario (tanto para el médico como para el paciente) se convierte en requisito indispensable para sostener la evolución de la sanidad digital.



