La creciente integración de tecnologías inteligentes y sistemas basados en inteligencia artificial en la vida cotidiana ha intensificado la preocupación de los ciudadanos europeos por la gestión de su privacidad digital. En este contexto, España se posiciona como el país con mayor nivel de inquietud, según el estudio «Privacy is Power», elaborado por FleishmanHillard TRUE Global Intelligence y Focaldata por encargo de Samsung. Un 93% de los españoles afirma sentirse preocupado por este asunto, una cifra superior a la media europea, que se sitúa en el 88%.
El análisis, basado en las respuestas de más de 8.000 consumidores europeos entre 18 y 43 años (incluidos más de 1.000 en España), también revela que un 72% de los encuestados españoles se siente abrumado por la gestión de su privacidad, frente al 49% del promedio europeo. A pesar de la centralidad del problema, la preocupación se concentra principalmente en los teléfonos móviles, dejando en segundo plano otros dispositivos conectados del hogar, también sujetos a la recopilación de datos personales.
Aunque el 60% de los jóvenes españoles declara pensar en la privacidad de su móvil cada día, un 32% no presta atención a la seguridad de sus electrodomésticos inteligentes, un comportamiento que también se replica en el resto del continente (36%). Esta brecha de concienciación refleja una desconexión entre la percepción de riesgo y la realidad del ecosistema digital actual, donde múltiples dispositivos intercambian información sensible de forma constante.
Además, el 86% de los españoles considera que la privacidad es un factor determinante a la hora de comprar tecnología. No obstante, solo el 57% conoce realmente qué datos recopilan sus dispositivos, lo que pone en evidencia la necesidad de una mayor transparencia por parte de los fabricantes y una educación más eficaz en privacidad. En este sentido, un 75% de los ciudadanos españoles reclama más formación, un dato que también supera la media europea (67%).
El impacto de la falta de control sobre la innovación
El estudio también pone de relieve que un 68% de los encuestados en España considera que nunca podrá tener un control completo sobre su privacidad digital, una percepción que comparte el 64% del resto de Europa. Este sentimiento de desconfianza repercute directamente en la adopción de nuevas tecnologías, especialmente las relacionadas con IA. Un 20% de los consumidores españoles reconoce haber evitado compartir datos entre dispositivos conectados por temor a una brecha de seguridad.
Pese a ello, existe una apertura al cambio: el 69% de los españoles estaría dispuesto a adoptar tecnologías con IA si comprendiera mejor sus beneficios y tuviera la seguridad de que sus datos están protegidos. La falta de comprensión sobre cómo funcionan estas herramientas y cómo se gestionan los datos personales actúa, por tanto, como un freno a la innovación en el ámbito doméstico y profesional.
Ante este contexto, Samsung refuerza su apuesta por el desarrollo de tecnologías que integren la privacidad por defecto, sin exigir conocimientos técnicos al usuario. A través de Samsung Knox, la compañía ofrece una plataforma de seguridad de nivel gubernamental que abarca desde smartphones hasta televisores y electrodomésticos inteligentes. Su solución Knox Matrix permite detectar y aislar dispositivos comprometidos dentro del ecosistema digital del hogar, limitando su impacto sobre otros equipos conectados.
Complementariamente, Knox Vault asegura datos críticos como contraseñas o información biométrica mediante entornos aislados del sistema operativo, mientras que una interfaz accesible permite a los usuarios verificar el estado de seguridad de sus dispositivos y tomar decisiones informadas.
Este enfoque de protección integral basado en tecnologías como el cifrado poscuántico o la blockchain, tiene como objetivo restaurar la confianza de los consumidores en un entorno digital cada vez más complejo, sin añadir nuevas capas de dificultad a su experiencia tecnológica.



