La evolución económica y regulatoria de España desde 2010 ha hecho que el país se perciba como un destino más competitivo que hace tan solo cinco años. El informe Invertir en el Mediterráneo, elaborado por TEHA Group (The European House – Ambrosetti) con la colaboración de Amazon y dirigido por un comité presidido por Enrico Letta, analiza en detalle los factores que mueven la inversión extranjera directa (IED) en los dos mayores mercados de la ribera norte del Mediterráneo: España e Italia.
El trabajo se apoya en el Índice de Atractivo Global, herramienta desarrollada por TEHA Group para cuantificar la capacidad de un país de atraer capital en función de su entorno macroeconómico, regulatorio y de infraestructuras. Desde la salida de la pandemia el resultado de España en este índice ha subido 5,7 puntos, mientras que el de Italia lo ha hecho 4,6; lo que ha reducido a la mitad la ventaja que mantenían los italianos en 2020.
Entre 2010 y 2024 el producto interior bruto español creció un 18,8%, muy por encima del 6,2% registrado en Italia y solo ligeramente por debajo de la media de la Unión Europea (20,8%). Este mayor vigor se explica, por un consumo privado que avanzó un 12,5% (frente al 2,9% italiano) y por un aumento de los salarios reales del 4,9%, mientras que en Italia cayeron un 3,3%.
La diferencia se ha acentuado tras la pandemia. España creció un 6,2% en 2022 y un 2,7% en 2023, frente al 4,8% y 0,7% que registró Italia; para 2025 se prevé un avance español del 2% y uno italiano del 0,9%. Este mayor dinamismo se refleja también en el empleo, con una subida media de un punto porcentual por ejercicio desde 2022 a favor del mercado laboral español.
La atracción de proyectos greenfield (aquellos en los que la empresa crea instalaciones desde cero) confirma la tendencia. Hasta 2024 España acumula 856 iniciativas de este tipo, que han generado 72.416 puestos de trabajo, mientras que Italia contabiliza 303 proyectos y 40.006 empleos.
El apartado digital es otro de los pilares del atractivo español. España cuenta con una cobertura de redes de muy alta capacidad del 93,6%, frente al 59,3% italiano, y supera a su vecino en los indicadores europeos de servicios públicos digitales y servicios digitales transfronterizos para empresas.
No obstante, el análisis también resalta áreas en las que Italia presenta ventajas. El sistema administrativo italiano, muestra menor fragmentación y las PYMEs dedican 26,1 horas mensuales a gestiones burocráticas, 1,6 horas menos que sus homólogas españolas.
Para llegar a estas conclusiones, el comité científico ha evaluado nueve ámbitos: entorno macroeconómico; infraestructuras físicas y digitales; funcionamiento de la administración; marco regulatorio, fiscalidad e incentivos; sistema judicial; mercado laboral; educación y formación; políticas de atracción de talento, y calidad de vida. El estudio confirma que la combinación de inversión pública en infraestructuras digitales y un mercado laboral cada vez más cualificado explica buena parte del empuje español.
Las recomendaciones finales del informe se presentarán el 5 de septiembre en el foro TEHA Intelligence on the world, Europe, and Italy (Cernobbio) y el 9 de octubre en la IE Tower de Madrid. El objetivo de estos encuentros es debatir con responsables políticos y empresariales cómo consolidar un entorno estable y predecible que siga atrayendo inversión internacional hacia la región mediterránea.



