Antes de 2023, el uso comercial de la inteligencia artificial generativa era prácticamente inexistente. Su despegue llegó con el lanzamiento de ChatGPT, que la situó en el centro de atención y desencadenó inversiones de compañías emergentes y de grandes grupos tecnológicos. La magnitud de los recursos de cálculo necesarios para entrenar y operar los modelos ha desplazado el peso del mercado hacia actores con acceso a capital y capacidad de infraestructura, generalmente grandes empresas y, sobre todo, startups (muchas de ellas, ‘unicornios’) que cuentan con el apoyo de grandes empresas y fondos de inversión.
En 2024 el mercado de la IA generativa registró tasas de crecimiento de tres dígitos en sus tres segmentos principales: hardware, modelos fundacionales y plataformas de desarrollo, según los números que maneja Berg Insight. Esta consultora estima que los sistemas de hardware con GPU para cargas de trabajo de IA generativa generaron 132,3 mil millones de dólares y, con ello, se entiende el auge de empresas como NVIDIA.
En el ámbito del software, las plataformas de desarrollo movieron 17 mil millones, y los modelos fundacionales 4,1 mil millones, en este último caso sin contar aplicaciones para el usuario final como ChatGPT y con ingresos que proceden principalmente de servicios de API o licencias para su uso en dichas plataformas.
Más allá de las cifras, la característica distintiva de esta tecnología es su capacidad para producir contenido original —texto, imágenes, vídeo, audio o código— y no solo analizar datos existentes o emitir predicciones.
Panorama competitivo y ecosistema
Berg identifica 31 proveedores clave de modelos fundacionales que abarcan modelos de lenguaje, visión, audio y propuestas multimodales. Muchos modelos de lenguaje comenzaron siendo unimodales, aunque la tendencia predominante es la incorporación de capacidades multimodales.
Entre las compañías con oferta cruzada por modalidades se incluyen Anthropic, Google, Meta, OpenAI y xAI en los Estados Unidos; Alibaba, Baidu, ByteDance y Tencent en China; Mistral AI en Francia y Cohere en Canadá. En visión por ordenador destacan desarrolladores especializados como Midjourney, Runway y Stability AI; y en audio, empresas como Assembly AI y ElevenLabs.
El ecosistema que posibilita la construcción de aplicaciones de IA generativa está respaldado por más de dos decenas de compañías. En Estados Unidos participan los grandes proveedores de la nube —Microsoft, Google y AWS— junto con firmas tecnológicas diversificadas como IBM y Oracle. También intervienen fabricantes de hardware como Nvidia, plataformas de datos como Databricks y Snowflake, iniciativas de entrenamiento de modelos como Scale AI y la biblioteca abierta de Hugging Face.
La elevada necesidad de cómputo favorece a grandes grupos tecnológicos y a compañías con financiación significativa, y a este tejido se suman actores europeos y asiáticos, entre ellos Nebius (Países Bajos) y empresas chinas como las antes mencionadas.


