Durante el primer semestre de 2026, el análisis continuo de las ciberamenazas ha puesto de manifiesto un cambio profundo en las metodologías empleadas por los atacantes. Según un reciente informe sobre el panorama de amenazas elaborado por la compañía de ciberseguridad NordVPN a partir de sus propios datos internos de inteligencia y de diversas fuentes externas agregadas, la explotación de la confianza del usuario se ha convertido en el vector principal de ataque. La principal conclusión del estudio es que los delincuentes han dejado atrás los ataques puramente técnicos masivos para centrarse en campañas personalizadas que abusan de la confianza en marcas reconocidas.
Este cambio de paradigma se ha visto directamente acelerado por la adopción de herramientas de generación de contenido y la disponibilidad de paquetes de fraude listos para utilizar. El uso de modelos de IA sin restricciones ha reducido drásticamente la barrera de entrada para la ejecución de ataques cibernéticos a gran escala.
Marijus Briedis, director de tecnología de NordVPN afirma: «Los ciberdelincuentes están convirtiendo en un arma nuestro instinto natural de creer lo que vemos y oímos. Estos ataques ya no requieren conocimientos avanzados ni grandes recursos, cualquier persona con conexión a internet puede lanzarlos. Un solo error humano es ahora más probable que nunca y sus consecuencias pueden ser más devastadoras que en cualquier otro momento«.
A nivel cuantitativo, las cifras registradas durante los primeros meses del año ilustran la magnitud de esta industrialización del delito. Solamente en el mes de enero de 2026, los sistemas de monitorización interceptaron más de cinco millones de intentos de infección por código malicioso, consolidando esta categoría como la mayor por volumen de actividad. Dentro del segmento del software malicioso, los programas diseñados para el robo de información destacan por su peligrosidad, ya que buscan extraer de forma silenciosa datos financieros, credenciales bancarias y billeteras de criptomonedas. De media, la infraestructura analizada evalúa mensualmente unos 360 millones de direcciones web distintas, logrando bloquear diariamente alrededor de 130.000 páginas peligrosas.
Otra técnica que domina el panorama actual es el intento de suplantación de identidad, con más de cuatro millones y medio de conexiones fraudulentas bloqueadas durante el periodo analizado. Llama la atención que la práctica totalidad de los ataques de suplantación de identidad se concentran en copiar la imagen de apenas trescientas corporaciones conocidas. Compañías tecnológicas y plataformas de entretenimiento como Microsoft, Roblox, Google y Netflix encabezan la lista de las marcas más utilizadas como cebo. Por otro lado, los engaños a través de páginas web operan principalmente bajo el dominio comercial tradicional de internet, acumulando más del 43% de las incidencias al aprovechar la sensación de legitimidad que este sufijo transmite a los internautas. Paralelamente, hasta mediados de junio de 2026, se detectaron y frenaron cerca de veintinueve mil llamadas fraudulentas, emitiendo avisos sobre comunicaciones de acoso comercial a más de medio millón de personas.
El mercado negro de la información digital también ha experimentado un crecimiento sostenido como consecuencia de la eficacia de estos ataques. Las herramientas de monitorización detectaron más de ocho millones de cuentas comprometidas en un plazo de noventa días, evidenciando un incremento mensual de la exposición de datos del 33%. Gran parte de esta información filtrada, en concreto más del 47%, incluye combinaciones de nombres completos y direcciones postales físicas, permitiendo a los atacantes crear perfiles extremadamente precisos de sus objetivos.
Finalmente, la interceptación de sesiones web se consolida como un riesgo crítico para la infraestructura corporativa y personal. Entre enero y mayo de 2026, se contabilizaron noventa y cuatro mil millones de rastreadores web expuestos, de los cuales más de mil doscientos millones correspondían a sesiones activas. La exposición de estos archivos de sesión permite a los delincuentes acceder directamente a los perfiles de los usuarios sin necesidad de introducir contraseñas, superando en muchos casos los sistemas de autenticación de múltiples factores. Ante esta situación, el documento concluye que es imprescindible combinar la implementación de defensas tecnológicas actualizadas con el fomento de una mayor resiliencia en los hábitos digitales diarios para mitigar los riesgos emergentes.
