VML THE COCKTAIL, en colaboración con Salesforce, ha presentado el estudio “Detectando las claves para el desarrollo de agentes de IA 2025” en el marco del espacio Agentic Factory. El informe analiza de forma conjunta el grado de consolidación y sofisticación de la IA en España, su integración en las empresas, el papel emergente de los agentes de IA y las condiciones estructurales que facilitan o condicionan su despliegue por sectores.
Según los datos recogidos, la inteligencia artificial ha pasado en un periodo de dos años de ser percibida como una tecnología de futuro a estar instalada en la vida cotidiana de la mayoría de la población. El estudio sitúa su alcance en el 76% de los ciudadanos españoles y la describe como la tecnología que ha registrado un ritmo de adopción más rápido, tanto en usos conscientes como en interacciones no percibidas como tales. El uso pasivo de la IA, a través de buscadores, comercio electrónico, redes sociales o aplicaciones de música, alcanza una familiaridad del 80% entre la población, lo que indica una presencia extendida en los hábitos digitales diarios.
El informe subraya la adopción masiva de herramientas de tipo conversacional, con especial peso de los modelos tipo chat, utilizados por el 62% de los usuarios. Dos de cada tres personas que recurren a esta tecnología lo hacen todavía de forma básica, mientras que algo más de un tercio refina las respuestas que obtiene, aporta instrucciones detalladas o define papeles y contextos de interacción más complejos. Un 37% de los usuarios configura o personaliza de manera recurrente sus herramientas de IA, lo que apunta a una transición desde un modelo de mero uso hacia otro en el que se aprende a trabajar conjuntamente con estos sistemas y se reconfiguran la productividad individual y el conocimiento dentro de las organizaciones.
La IA en el entorno laboral y la brecha de gobernanza
En el ámbito profesional, el estudio apunta a un uso extendido de estas tecnologías. Más de la mitad de los trabajadores, un 56%, recurre a la IA principalmente para generar ideas, automatizar tareas rutinarias, resumir documentos y analizar datos. Estas funciones se integran en el día a día de perfiles muy diversos, desde la creación de contenidos hasta el trabajo administrativo o la gestión de información. Sin embargo, un 61% de los trabajadores que utilizan IA lo hace sin marcos corporativos de soporte o gobernanza, lo que implica que muchas decisiones y procesos se apoyan en sistemas no validados por sus organizaciones.
Esta situación se interpreta como una brecha entre la adopción real y la capacidad de las empresas para canalizarla. En el plano de riesgo, el informe advierte de posibles problemas de cumplimiento normativo y de seguridad derivados del uso de datos corporativos en herramientas no autorizadas o sin auditoría suficiente. En la vertiente de oportunidad, identifica un margen para que las compañías conviertan esta adopción espontánea en una estrategia regulada, con formación específica para los empleados, políticas claras de uso y modelos definidos de gobernanza tecnológica. Las organizaciones que consigan orientar con rapidez este uso orgánico hacia modelos corporativos regulados podrán traducirlo en productividad medible, reforzar su capacidad para retener talento y avanzar en una posición más sólida en materia de gobernanza digital.
El estudio incorpora además una dimensión temporal a este diagnóstico. Plantea que el margen para articular políticas y marcos de actuación es limitado y lo sitúa en un intervalo de entre 18 y 24 meses. En este periodo, las empresas que no actúen se arriesgan a que se consoliden patrones de uso no controlado de la IA dentro de sus equipos, patrones que resultan posteriormente más complejos de reconducir tanto a nivel cultural como operativo.
Agentes de IA como nuevo canal estratégico para las marcas
El estudio dedica una parte relevante al análisis de los agentes de IA integrados en servicios de marca. De acuerdo con sus resultados, el 57% de los españoles conoce o utiliza este tipo de agentes, lo que configura un escenario en el que las interfaces automatizadas empiezan a formar parte de la relación entre empresas y clientes. La disposición de los usuarios a interactuar con agentes de IA de marca es alta en todo el recorrido de relación con el cliente: un 73% los aceptaría en la fase de exploración de productos o servicios, un 69% durante el proceso de compra, un 75% para consultas tras la venta y un 71% en la gestión de incidencias.
En cuanto a las expectativas de los consumidores frente a estos agentes, el informe identifica cuatro prioridades principales. La primera es la capacidad de estos sistemas para ayudar a comprender temas complejos, señalada por el 50% de los encuestados. A continuación, un 49% valora que exista siempre la posibilidad de hablar con una persona cuando el usuario lo desee. La personalización de las soluciones aparece como prioridad para el 42,5% de los participantes, y la transparencia y el control sobre los datos son relevantes para el 35,5%. El estudio concluye que los agentes de IA de marca que cumplan con estos principios pueden generar lealtad y diferenciación competitiva, mientras que una implementación que los ignore o los cumpla de forma deficiente puede derivar en rechazo duradero y en un impacto negativo sobre la reputación de la empresa.
Desde una perspectiva sectorial, el informe señala que las estrategias genéricas no funcionan de igual forma en todos los ámbitos de actividad. La aceptación de agentes de IA de marca es más elevada en sectores como energía y utilities, con un 29%, en formación, también con un 29%, y en seguros, con un 28%. En el extremo contrario, se detecta una mayor reticencia en salud, donde la aceptación se sitúa en el 19%, y en banca, con un 22%. Estas diferencias entre sectores llevan a la conclusión de que el éxito de los agentes de IA depende de identificar casos de uso concretos que resuelvan necesidades reales del usuario en cada industria, y no de replicar sin adaptación modelos aplicados en otros contextos.
En conjunto, el estudio presentado por VML THE COCKTAIL y Salesforce dibuja un escenario en el que la IA se ha generalizado entre la población, ha entrado con fuerza en los entornos profesionales y se proyecta como nueva interfaz de relación entre marcas y clientes, mientras plantea a las empresas el reto de estructurar marcos de gobernanza y de diseñar estrategias adaptadas a cada sector para aprovechar su potencial y gestionar sus riesgos.



