Las compañías tecnológicas Kyndryl y Microsoft han presentado los resultados de la tercera edición de su estudio anual Global Sustainability Barometer, una investigación elaborada por Ecosystm que analiza la situación de la sostenibilidad empresarial en 20 países, entre los que se encuentra España. El informe destaca una evolución significativa en la percepción del mercado: la sostenibilidad ha dejado de ser una iniciativa secundaria para transformarse en un motor de creación de valor que, mediante el uso de la tecnología, fomenta la competitividad y la resiliencia en un entorno cambiante.
El análisis global sugiere que aquellas organizaciones que adoptan un enfoque integrador (alineando la estrategia de negocio con el empoderamiento de la plantilla y la implementación de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial) logran generar un impacto duradero y un valor empresarial cuantificable.
La paradoja de la sostenibilidad en España
Al descender al detalle de los datos recabados en el mercado español, el estudio arroja una radiografía con luces y sombras. Existe una clara concienciación sobre la importancia de la materia, ya que el 83% de las empresas cataloga la sostenibilidad como una de sus prioridades estratégicas. Sin embargo, existe una brecha en la ejecución práctica: solo el 15% de las compañías nacionales ha integrado estas políticas como un factor impulsor real de la innovación y el ahorro de costes a largo plazo.
A pesar de esta falta de integración total en el núcleo del negocio, la colaboración interdepartamental presenta cifras muy positivas. El informe subraya que el 90% de las organizaciones españolas asegura que sus equipos de TI y sostenibilidad están fuertemente alineados, un porcentaje que supera ampliamente la media global, situada en el 73%. Esta conexión entre departamentos resulta crucial para transformar los objetivos medioambientales en valor tangible.
Desde el punto de vista financiero, la inversión en estas áreas ya está reportando dividendos. La mayoría de las empresas consultadas informa de beneficios económicos derivados de sus actuaciones sostenibles. En concreto, el 80% de las encuestadas destaca mejoras en la eficiencia operativa, mientras que un 60% señala beneficios en la atracción y retención de clientes, y casi la mitad de ellas observa mejoras en el diseño de productos. De hecho, para el 54% de las organizaciones en España, la obtención de un retorno de la inversión (ROI) más claro o la apertura de nuevas oportunidades de ingresos son los principales motores para seguir invirtiendo en este campo.
En lo referente a la adopción de herramientas tecnológicas avanzadas, España muestra un dinamismo superior al promedio internacional. Los datos indican que el 38% de las organizaciones españolas está probando o implementando la IA agéntica para la sostenibilidad, una cifra ocho puntos porcentuales por encima de la media global del 30%. No obstante, todavía queda margen de mejora en la aplicación práctica general, dado que únicamente el 38% aprovecha la IA para fundamentar sus decisiones medioambientales.
Los directivos de las compañías responsables del estudio han valorado estos hallazgos señalando un cambio de paradigma. Según Faith Taylor, vicepresidenta sénior de Ciudadanía Global y Sostenibilidad de Kyndryl, se observa una tendencia en la que los líderes empresariales conectan políticas y objetivos mediante conocimientos tecnológicos, pasando del mero cumplimiento normativo a la acción real. Por su parte, Ricardo Dávila, director general de Soluciones para Socios Empresariales de Microsoft, ha destacado que la inteligencia artificial predictiva permite ahora anticiparse a los retos en lugar de limitarse a realizar un seguimiento, convirtiendo la inteligencia prospectiva en un eje central de la estrategia corporativa.



