La IA acelera la inversión y abre una brecha estratégica en las empresas españolas

Un estudio de IBM indica que el 80% de los ejecutivos en España confía en que la IA genere ingresos en 2030, aunque muchos aún no tienen claro cómo integrarla ni qué tecnologías la harán posible.
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El IBM Institute for Business Value, en colaboración con Oxford Economics, ha recopilado la visión de 2.007 altos ejecutivos sobre cómo prevén que evolucionen sus organizaciones entre 2025 y 2030. La encuesta, realizada en 33 geografías y 20 industrias durante el tercer y cuarto trimestre de 2025, aborda prioridades estratégicas como las operaciones que dan prioridad a la IA, la incorporación de modelos avanzados en productos y servicios, la transformación de la fuerza laboral y la preparación ante tecnologías emergentes como la computación cuántica.

En el caso de España, el estudio describe un escenario de ambición creciente con zonas de incertidumbre. Ocho de cada diez ejecutivos encuestados en España esperan que la IA contribuya de forma significativa a sus ingresos en 2030, frente al 36% que lo afirma, pero solo el 30% dice tener una visión clara del origen de esos ingresos. En paralelo, la expectativa de inversión apunta a una aceleración sostenida: los directivos españoles prevén que la inversión en IA aumentará un 156% entre ahora y 2030.

Esa apuesta, sin embargo, convive con un riesgo percibido de ejecución. El 70% de los ejecutivos encuestados teme que sus iniciativas de IA fracasen por falta de integración con las actividades empresariales principales. Desde IBM Consulting, el vicepresidente sénior Mohamad Ali afirmó: “La IA no sólo ayudará a las empresas, sino que marcará su futuro. De cara a 2030, las compañías que sepan integrar la IA en sus decisiones y operaciones, avanzarán más rápido que sus competidores, llevarán antes la innovación al mercado y ofrecerán resultados comerciales reales y fáciles de medir, utilizando tecnología y automatización”.

De la eficiencia a la innovación y al crecimiento

La lectura de los datos sugiere que la conversación interna en las empresas está cambiando de prioridad. Aunque actualmente el 47% del gasto en IA se destina a mejorar la eficiencia, los ejecutivos españoles encuestados anticipan que en 2030 el 63% de la inversión en IA se orientará a la innovación, es decir, a nuevos productos, servicios o formas de operar que aporten crecimiento. Más de la mitad de los directivos (54%) cree que la ventaja competitiva hasta 2030 procederá principalmente de la innovación, más que de la optimización de recursos.

El estudio también conecta productividad y reinversión. Los ejecutivos consultados esperan que la IA incremente la productividad en un 42% de aquí a 2030 y confían en capturar la mayor parte de esas ganancias para entonces. En esa línea, el 72% planea reinvertir el valor generado por mejoras de productividad impulsadas por IA en iniciativas de crecimiento y expansión del negocio, lo que sitúa a la IA como palanca para financiar nuevas prioridades, más allá de la reducción de costes.

Modelos de IA, enfoque multimodelo y la incógnita cuántica

A medida que se aproxima 2030, el estudio plantea que la elección tecnológica no es un detalle operativo, sino una decisión estratégica. En España, el 52% de los ejecutivos encuestados atribuye su futura ventaja competitiva a la sofisticación del modelo de IA, pero solo el 18% afirma tener una visión clara sobre qué modelos necesitarán en 2030. El contraste entre la confianza en el papel del “modelo” y la falta de definición sobre cuáles serán los adecuados concentra una de las principales brechas que describe el informe.

En este contexto aparece el enfoque “multimodelo”, que implica combinar distintos modelos de IA según la tarea, en lugar de depender de uno único. El 88% de los directivos españoles encuestados espera disponer de capacidades multimodelo para 2030. Además, el 64% considera que los modelos de lenguaje pequeños (SLM, por sus siglas en inglés) superarán a los grandes (LLM) en ese horizonte. En términos sencillos, los LLM son modelos de gran tamaño, normalmente más generales, mientras que los SLM son más compactos y pueden orientarse mejor a usos concretos; el estudio refleja que muchos directivos anticipan un mayor peso de estos últimos.

En el plano global, el informe añade un elemento de contexto sobre el escalado de la IA en procesos: las organizaciones encuestadas que extienden la IA a múltiples flujos de trabajo utilizando modelos más pequeños, personalizados y básicos prevén para 2030 ganancias de productividad del 24% y márgenes operativos un 55% más altos. Esta referencia global encuadra el debate sobre la arquitectura de modelos y el tipo de despliegue que las compañías consideran viable para generalizar la IA en la operativa.

El estudio también introduce la computación cuántica como tecnología emergente con impacto potencial. Se trata de una forma distinta de computación, basada en principios de la física cuántica, que se suele asociar a resolver ciertos problemas de manera diferente a la informática tradicional. En España, el 52% de los encuestados cree que la IA basada en la cuántica transformará su industria para 2030, pero solo el 28% espera utilizar computación cuántica en ese momento, lo que apunta a una distancia entre expectativa de impacto y adopción prevista.

Liderazgo, habilidades y estructura organizativa

El impacto no se limita a la tecnología y la inversión, según los datos del estudio. Para 2030, los ejecutivos españoles encuestados estiman que el 26% de los directorios empresariales contará con un asesor basado en IA, y el 92% considera que la IA redefinirá los roles de liderazgo en toda la organización; el 58% cree que, además, surgirán nuevos roles de liderazgo vinculados a esta adopción.

En el terreno de las capacidades, el 60% de los encuestados en España afirma que los puestos de trabajo son cada vez más breves. En ese contexto, la mitad espera que la mayoría de las habilidades actuales de los empleados queden obsoletas para 2030, mientras que el 72% coincide en que la mentalidad será más importante que las habilidades técnicas. A ello se suma que el 74% considera que la IA ayudará a eliminar limitaciones de recursos y habilidades que hoy frenan a su organización.

A nivel global, el informe vincula la priorización de la IA con cambios en el empleo y en el diseño organizativo: las organizaciones que priorizan la IA tienen un 48% más de probabilidades de crear nuevos puestos de trabajo y un 46% más de probabilidades de rediseñar su estructura para extraer mayor valor de la IA. Este encuadre completa la idea de “hoja de ruta” que propone el estudio, orientada a convertir la prioridad por la IA en resultados mensurables.

Para consultar el informe completo, el estudio remite a su página oficial: https://www.ibm.com/thought-leadership/institute-business-value/en-us/report/enterprise-2030