La evaluación continua basada en dinámicas de juego se está consolidando como una herramienta relevante también en la educación superior. Una investigación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha observado que la utilización sostenida de juegos de aprendizaje y cuestionarios personalizados se relaciona con un mejor desempeño académico a largo plazo en estudiantes universitarios. El trabajo ha analizado durante cinco años el comportamiento de 1.000 estudiantes de Ingeniería Industrial que integraron en su estudio y autoevaluación cuestionarios creados con Kahoot!, una plataforma digital de aprendizaje y participación.
El estudio, publicado en la revista científica Education and Information Technologies, respalda una percepción extendida en el ámbito docente: la constancia en el estudio y la autoevaluación es un factor determinante del rendimiento académico. Los autores señalan que la regularidad con la que el alumnado trabaja los contenidos pesa más que otros elementos como la rapidez al responder o la competitividad entre compañeros. En este contexto, herramientas de aprendizaje gamificado como Kahoot! se presentan como un instrumento a tener en cuenta para favorecer la retención del conocimiento en etapas universitarias, y no solo en educación primaria, ámbito al que tradicionalmente se han asociado este tipo de metodologías. La incorporación de Kahoot! al inicio de cada sesión durante esas 14 semanas convirtió el repaso de contenidos en un mecanismo estructurado y periódico de evaluación continua y retroalimentación inmediata.
Este enfoque generó varios efectos según el análisis realizado. Por un lado, contribuyó a mejorar la asistencia a clase y la retención de los contenidos de las asignaturas. Por otro, permitió establecer un ciclo de aprendizaje continuo en doble dirección, ya que el alumnado recibía información inmediata sobre su grado de comprensión y el profesorado disponía de datos en tiempo real para ajustar el ritmo y el enfoque de la docencia. El estudio concluye que los estudiantes que se prepararon y evaluaron de forma regular mediante estos cuestionarios de aprendizaje obtuvieron mejores resultados en los exámenes finales de la universidad.
La percepción del alumnado ante la experiencia fue mayoritariamente positiva. Los estudiantes señalaron que la introducción de elementos propios del juego les ayudó a mantenerse al día con las asignaturas de Ingeniería y a sostener una preparación constante de cara a las pruebas evaluables. El estudiantado valoró que la gamificación facilitaba seguir el ritmo de asignaturas exigentes como Ingeniería Industrial y reforzaba la preparación continua para los exámenes.
La investigación también se sitúa en la evolución reciente del uso de la gamificación en entornos educativos. El empleo de herramientas basadas en mecánicas de juego (como retos, puntuaciones o cuestionarios interactivos) es cada vez más habitual en las etapas de educación infantil y primaria. Los resultados de este trabajo aportan evidencia de que estas mismas dinámicas pueden trasladarse con utilidad a la educación superior y a titulaciones universitarias de alta exigencia, como Ingeniería Industrial.


