A partir de una encuesta realizada a miles de consumidores en nueve mercados de Europa, Asia y Estados Unidos, un informe elaborado por Alipay+ y S&P Global revela una brecha entre las expectativas de los usuarios y la realidad de la infraestructura de pagos transfronterizos. El documento constata un cambio en el comercio mundial donde los monederos electrónicos y los ecosistemas digitales conectados son fundamentales, pero donde la experiencia real de los compradores sigue marcada por una notable falta de uniformidad técnica.
Durante los desplazamientos internacionales, más de la mitad de los consumidores se enfrentan a la incertidumbre sobre la aceptación en los comercios locales y a la falta de acceso a sus métodos de pago habituales. Esta fricción, motivada por la fragmentación de los entornos de pago y las preocupaciones sobre la seguridad de las transacciones o los tipos de cambio, provoca que 1/4 parte de los viajeros continúe recurriendo al dinero en efectivo. Las dificultades no se limitan al destino, sino que un porcentaje similar de usuarios reporta problemas al intentar utilizar sus plataformas preferidas durante las reservas previas al viaje.
A pesar de estas barreras, las preferencias de los usuarios están cambiando con rapidez. Si bien las tarjetas tradicionales siguen predominando en las transacciones previas al viaje, especialmente en mercados como Alemania y Estados Unidos, los pagos móviles mediante códigos QR y NFC se han consolidado como la opción preferida para los gastos diarios en el destino. El uso de estas tecnologías ya es mayoritario entre los viajeros, aunque con variaciones regionales: mientras que en China o Malasia predomina el código QR, los usuarios estadounidenses y británicos se decantan por los monederos electrónicos basados en NFC.
Paralelamente, el mercado está experimentando un cambio hacia un gasto hiperlocal, con la gastronomía y las atracciones concentrando el mayor aumento del presupuesto. Para dar respuesta a esta tendencia, los consumidores exigen que las aplicaciones de pago evolucionen hacia ecosistemas integrados que ofrezcan reservas de restaurantes, gestión integral de viajes y acceso a atracciones. La búsqueda de recompensas, la obtención de mejores tipos de cambio y la monitorización de los gastos son los principales motores de esta adopción global, si bien los usuarios asiáticos demandan una mayor integración de servicios en una única aplicación, frente a los europeos que priorizan la seguridad y la transparencia.
El desarrollo de estos ecosistemas digitales choca con la percepción actual de las nuevas tecnologías. Los datos muestran que, aunque la gran mayoría utiliza herramientas de IA para la exploración y planificación de viajes, la confianza disminuye drásticamente cuando se trata de delegar la ejecución de pagos y la toma de decisiones autónoma. La preocupación por la privacidad de los datos y la preferencia por el control manual de la planificación frenan una mayor penetración de estas herramientas en la fase final del proceso de compra.
Douglas Feagin, presidente de Ant International afirmó: “El mundo ya se ha convertido en un entorno en el que priman los dispositivos móviles y no existen fronteras, y el reto ahora es si la infraestructura comercial podrá evolucionar con la rapidez suficiente para estar a la altura de las expectativas de los consumidores. La próxima fase del comercio global no vendrá determinada por si los pagos son digitales, sino por si los ecosistemas son inteligentes, interoperables y están conectados a nivel mundial.
La oportunidad radica en integrar la inteligencia artificial de forma segura en ecosistemas de confianza, lo que permite a los consumidores actuar según sus intenciones de forma más fluida, al tiempo que se mantiene la confianza y el control del usuario a lo largo de todo el proceso de compra”.
Para sentar las bases de esta nueva fase de comercio digital, el sector está comenzando a desplegar soluciones tecnológicas de nueva generación. En este sentido, plataformas de pagos unificados que conectan a miles de millones de usuarios con sistemas nacionales y comercios locales han introducido recientemente marcos de código abierto para pagos móviles, motores de desarrollo de superaplicaciones y agencias de viaje virtuales. Con el objetivo de dotar a los monederos digitales de capacidades de IA nativa de forma segura e integrada.
