El informe denominado Barómetro IA, elaborado por el centro de investigación sobre inteligencia artificial y sostenibilidad de la escuela de negocios ESSCA; analiza la situación actual de la adopción de estas nuevas tecnologías en el ámbito corporativo. A pesar de que la mitad de las corporaciones admite haber experimentado mejoras en su rendimiento gracias a la inteligencia artificial, la mayor parte de los proyectos se encuentra en una fase temprana y se orientan hacia la contención de gastos dentro de los departamentos tecnológicos, en lugar de buscar la innovación pura. En este sentido, la investigación revela que un dieciséis por ciento de las compañías todavía no ha destinado fondos a esta tecnología, a pesar de existir un acuerdo generalizado sobre su efecto beneficioso en la productividad de los empleados.
A la falta de desembolso económico se añade una carencia organizativa importante, ya que un treinta y un por ciento de las entidades no cuenta con un grupo de trabajo específico para estas herramientas ni tiene intención de formarlo en el futuro. El aspecto formativo también se encuentra descuidado, puesto que cerca del cuarenta por ciento de las corporaciones no tiene previsto instruir a sus trabajadores en la utilización de los nuevos sistemas algorítmicos. Por otro lado, la percepción de seguridad es baja, dado que únicamente el veintiséis por ciento de los encuestados se considera capacitado para afrontar las amenazas y contingencias derivadas de su implementación.
El estudio desglosa estas cifras mostrando una realidad dispar según el tipo de actividad económica y el tamaño de la organización. Las entidades financieras y las compañías de suministro energético son las que muestran una mayor integración y despliegue de soluciones cognitivas en sus distintas áreas de trabajo. En el extremo opuesto, la administración pública presenta un evidente retraso, dado que el noventa por ciento de sus organismos opera con menos de una decena de sistemas automatizados y solo una tercera parte de ellos identifica ventajas palpables en su uso. El sector servicios también refleja cifras de estancamiento, agrupando a una quinta parte de las empresas sin inversión y marcando la mayor tasa de desinterés por innovar con estas herramientas, situada en un veintidós por ciento. Las pequeñas y medianas empresas se enfrentan igualmente a grandes barreras, con un treinta y siete por ciento de ellas sin ningún proyecto en desarrollo.
La motivación detrás de la adopción tecnológica también resulta un punto de análisis destacado en el documento. Apenas un veintitrés por ciento de las empresas destina presupuesto a la IA para resolver una necesidad previamente identificada, siendo la presión del mercado o las iniciativas carentes de estructura los verdaderos motores de esta transición en la mayoría de los casos. Esta falta de planificación coincide con la perspectiva de dos tercios de los trabajadores europeos, quienes anticipan que la próxima década requerirá procesos masivos de reciclaje y perfeccionamiento profesional. La conclusión de estos datos subraya la necesidad de crear perfiles laborales híbridos que dominen la vertiente técnica, la gestión de la información, el enfoque de negocio y la prevención de dilemas éticos.
El papel de la educación en el cierre de la brecha tecnológica
Ante la constatación de que la principal barrera para las corporaciones reside en las habilidades del personal más que en la propia tecnología, el sector educativo comienza a plantear soluciones para transformar la fase de experimentación actual en una implantación definitiva. En esta línea, el campus situado en la ciudad andaluza de Málaga de la mencionada escuela ESSCA ha modificado su programa universitario en gestión internacional. A partir de septiembre del año dos mil veintisiete, la institución académica integrará en el tercer curso de esta titulación una rama de especialización centrada en inteligencia artificial para los negocios, análisis de datos y seguridad informática.
Los responsables del centro universitario malagueño explican que el objetivo de esta actualización académica es proporcionar al mercado laboral profesionales que entiendan estas tecnologías desde una perspectiva estratégica y de gobernanza. La finalidad es capacitar a los futuros directivos para que encabecen la transformación digital de sus organizaciones, integren las herramientas algorítmicas en todas las divisiones corporativas y sepan manejar la normativa vigente. Los impulsores de este programa formativo de carácter internacional sostienen que el nivel competitivo de las compañías en el futuro a corto plazo estará directamente condicionado por su pericia a la hora de reclutar talento cualificado. Motivo por el cual las instituciones educativas deben adelantarse a la demanda de las empresas.



