El tejido profesional tecnológico en España ha superado los 812.000 trabajadores, pero sigue enfrentándose a un déficit de talento especializado que alcanza el 21% . Los datos, extraídos de la Guía Salarial Tech 2026 de la firma TalentHackers, reflejan también un incremento de más del 6% en el volumen de estos empleados y cerca de 145.000 ofertas de empleo en el último año. A pesar de estas cifras al alza, las empresas sufren para encontrar personal cualificado en disciplinas fundamentales para acometer la transformación digital.
Este escenario muestra una evolución en las estrategias de contratación de las compañías. Los responsables del estudio, como Virginia Herráez Gómez desde el área de transformación, explican que:»El mercado tecnológico ha cambiado radicalmente. Las empresas ya no buscan únicamente experiencia; buscan profesionales capaces de acelerar la innovación, generar impacto en el negocio y aportar conocimientos altamente especializados. Esa capacidad es hoy el principal factor diferencial para atraer y fidelizar talento«,
Esta evolución del mercado provoca que las mayores retribuciones se destinen a los especialistas en áreas clave, superando a perfiles tradicionales con mayor antigüedad. Los ingenieros de inteligencia artificial con una experiencia de entre 2 y 5 años alcanzan ingresos de 65.000€ anuales. Por detrás quedan los ingenieros de datos, los arquitectos de la nube y los ingenieros de ciberseguridad, situados en una horquilla de entre 47.000€ y 60.000€. En contraste, funciones más consolidadas como los desarrolladores integrales, los técnicos de calidad o los administradores de sistemas, incluso acreditando hasta diez años de recorrido, perciben bandas salariales inferiores.
Existe además una diferencia retributiva que puede alcanzar los 20.000€ entre trabajadores con el mismo cargo, justificada por habilidades críticas como el dominio de la IA generativa o una clara orientación comercial. Para comprender mejor esta realidad, el informe presenta una nueva metodología de evaluación del mercado que calcula el valor real de un profesional basándose en su especialidad técnica, su impacto en la empresa, la escasez de su perfil y sus dotes de mando.
En el ámbito territorial, Madrid y Barcelona mantienen los sueldos más elevados. Mientras que la demanda de estos perfiles se expande con fuerza hacia industrias tradicionales como la banca, la energía o la salud. La concentración de grandes corporaciones sustenta el nivel retributivo en las dos grandes capitales, aunque plazas como Valencia, Málaga, Bilbao y Sevilla se consolidan como alternativas atractivas gracias a una mejor relación entre el coste de vida y los ingresos obtenidos.
A nivel sectorial, las firmas de programas informáticos y telecomunicaciones siguen pagando mejor, pero el resto del tejido productivo ha comprendido que la digitalización es indispensable para operar hoy en día. Desde la firma responsable del estudio detallan que esto empuja a entidades financieras, comercios minoristas o industrias farmacéuticas a competir intensamente por captar el talento digital más capacitado del mercado, al considerar la tecnología como una capacidad ineludible para la supervivencia empresarial.
