El informe sobre inteligencia de amenazas globales de Flashpoint para el año 2026 refleja que durante el ejercicio de 2025 se sustrajeron miles de millones de credenciales a partir de dispositivos infectados, confirmando que la explotación de identidades se ha consolidado como un vector principal dentro del cibercrimen.
Ante esta realidad, la firma de software Genetec advierte que los sistemas de control de acceso físico están ampliando la superficie de ataque al integrarse cada vez más con las redes corporativas. Las herramientas como los lectores, los controladores y el software de gestión almacenan información muy sensible, por lo que suponen un riesgo tanto físico como digital si se encuentran desactualizados o carecen de una administración adecuada.
La complejidad de esta gestión se incrementa notablemente en entidades con múltiples sedes, un alto volumen de trabajadores temporales, subcontrataciones o frecuentes cambios de funciones. En estos escenarios, la falta de procedimientos unificados provoca que numerosos empleados conserven permisos de acceso innecesarios, dificultando a los equipos de protección la detección temprana de comportamientos anómalos o de autorizaciones que han quedado obsoletas.
Para combatir esta vulnerabilidad, el desarrollador recomienda que los mecanismos de seguridad física se sometan a las mismas exigencias tecnológicas y de auditoría que cualquier otro elemento de la red de TI. Los responsables de la compañía para el sur de Europa Rafael Martín afirma: “A medida que el control de acceso se integra cada vez más con las redes corporativas y las plataformas de gestión de identidades, ya no puede considerarse una infraestructura aislada. Las organizaciones necesitan saber no solo quién puede abrir una puerta, sino por qué conserva ese permiso, cuándo se revisó por última vez y si esa decisión puede aplicarse y auditarse de forma coherente en todas sus instalaciones”.
La modernización de estos entornos trasciende la simple renovación de los equipos de hardware. Para garantizar la máxima protección, resulta esencial automatizar la gestión de permisos integrando el control de acceso con los sistemas de recursos humanos. Permitiendo ajustar las políticas basándose en los roles actuales de cada persona y fomenta una coordinación indispensable entre los departamentos de tecnología, gestión de riesgos, cumplimiento normativo y seguridad física.
